Enxampen un grup criminal especialitzat en estafes i suplantació d’identitat a la comarca del Vallès

Los Mossos d’Esquadra desarticulan una banda que operaba entre Cerdanyola, Mollet, Ripollet y Montcada con un fraude superior a 131.000 euros en solo 12 días

15 de julio de 2026 a las 08:49h

El pasado 8 de julio, agentes de la Unidad de Investigación de los Mossos d’Esquadra de la comisaría de Horta-Guinardó detuvieron a cinco personas, con edades comprendidas entre los 22 y los 54 años, acusadas de diversos delitos relacionados con la estafa financiera. Las detenciones se efectuaron en diferentes municipios del Vallès: Cerdanyola del Vallès, Mollet del Vallès, Ripollet y Montcada i Reixac, vinculadas presuntamente a un grupo especializado en la suplantación de identidad.

Investigación iniciada por denuncias de fraudes

La investigación policial arrancó tras recibir diversas denuncias por casos de suplantación de identidad y contrataciones fraudulentas de productos financieros. Esta actuación culminó con una entrada y registro en un domicilio situado en Cerdanyola del Vallès, donde los agentes intervinieron un volumen considerable de pruebas materiales:

  • Más de 1.600 documentos de identidad pertenecientes a personas provenientes de todo el Estado español.
  • Diferente documentación bancaria.
  • Teléfonos móviles y tarjetas SIM.
  • Aproximadamente 13.500 euros en efectivo.

Más de 130.000 euros de beneficio en menos de dos semanas

El análisis de los hechos ha permitido demostrar que el grupo criminal había conseguido un beneficio superior a los 131.000 euros en solo 12 días. Este importe provenía principalmente del vaciado sistemático de tarjetas contratadas fraudulentamente utilizando los datos suplantados de las víctimas.

La investigación continúa abierta y no se descarta que aparezcan nuevas víctimas dada la gran cantidad de documentación aún pendiente de examinar.

Funcionamiento por fases del modus operandi

La organización obtenía documentos identificativos sustraídos, que guardaban durante largos periodos. Después seleccionaban al miembro con más parecido físico para llevar a cabo la suplantación presencial. Con el DNI falsificado y los datos bancarios obtenidos fraudulentamente, procedían a contratar tarjetas de crédito y otros productos financieros en establecimientos comerciales.

Además, sustituían los datos telefónicos reales por otros bajo su control para evitar ser detectados durante las gestiones. El objetivo era multiplicar las contrataciones en poco tiempo para maximizar el crédito antes de que se descubriera el engaño.

Efectivo retirado principalmente en locales de apuestas

La etapa final consistía en convertir este crédito ilícito en dinero efectivo. La manera principal descubierta era retirar efectivo mediante operaciones fraccionadas consecutivas dentro de establecimientos dedicados al juego, hasta agotar prácticamente todos los límites disponibles en las tarjetas comprometidas.

Además, parte de los recursos se utilizaba para adquirir teléfonos móviles de alta gama así como otros productos fáciles de revender posteriormente.

Análisis clave de los dispositivos telefónicos utilizados

El estudio detallado sobre las líneas telefónicas fue fundamental para los investigadores. Las tarjetas SIM eran dadas de alta bajo identidades falsificadas o correspondientes a terceras personas; pero el análisis de los terminales móviles permitió vincular diversos actos ilícitos e identificar dispositivos reutilizados reiteradamente por el grupo criminal.

Esta tarea se ha complementado con el examen exhaustivo de documentación bancaria, imágenes captadas por videovigilancia, registros de acceso a los locales donde se habían hecho extracciones dinerarias y también seguimientos policiales específicos.

Estructura organizada con roles definidos dentro del grupo criminal

Las diligencias apuntan hacia un entramado estable y organizado donde cada miembro tenía funciones concretas:

  • Sustracción documental
  • Suplantaciones presenciales
  • Gestión telefónica
  • Tarea logística y vigilancia
  • Extracción monetaria o adquisición fraudulenta con crédito obtenido ilegalmente

El uso continuado compartido tanto de los dispositivos como de los documentos identificativos junto con la presencia conjunta repetida durante diferentes etapas ha permitido acreditar indicios sólidos sobre esta actividad coordinada orientada al lucro continuado ilícito.

Por otro lado, se confirma que los principales investigados mantenían aún documentación sustraída así como datos bancarios vinculados a los fraudes cometidos anteriormente. Uno de los presuntos cabecillas ya había sido objeto de otra investigación similar; concretamente una actuación conjunta entre los Mossos d’Esquadra y la Policia Nacional en el año 2018 donde se le confiscaron cerca de 1.400 documentos identificativos.