La Fiscalía ha reclamado una condena de 28 años de prisión para un entrenador del club Peña Barcelonista Barcino, acusado de haber cometido abusos sexuales contra cinco jugadores menores de edad, todos ellos con menos de 13 años, según ha avanzado El Periódico y confirmado la Agencia Catalana de Noticias (ACN) con el escrito de acusación.
Dentro del documento, el ministerio público señala que el encausado “se aprovechaba de la posición de autoridad” que le otorgaba su cargo como primer entrenador para “influir en el comportamiento de los niños” y conseguir que accedieran “con más facilidad a sus designios”. Además, se destaca que llegó a “normalizar tocamientos abusivos” hasta el punto de que las víctimas lo veían “como un juego”. La fiscalía también remarca que los afectados no fueron conscientes “de la gravedad y significación de los hechos hasta años después”.
Detalles de los hechos y periodo temporal
El escrito judicial especifica que entre septiembre del 2014 y abril del 2015, el entrenador entró en múltiples ocasiones a los vestuarios después de los partidos, tanto en los campos locales como en los visitantes. Según relata la fiscalía, “guiado por un claro ánimo lascivo”, observaba fijamente a los jugadores mientras se duchaban, a menudo manteniendo las manos en los bolsillos.
Entonces, los menores tenían entre 9 y 11 años. Se detalla que tenía una “fijación especial” con tres de los niños porque eran los que tardaban más en terminarse las duchas. Cuando el presidente del club lo sorprendió abriendo la puerta del vestuario en abril de 2015, había dos víctimas desnudas bailando sobre los bancos delante de él; esos niños tenían entonces solo nueve años.
Cargos específicos y peticiones complementarias
Ante estos hechos, la Fiscalía propone imputarle cinco delitos continuados de abuso sexual a menores de trece años con agravante por prevalencia derivada de su relación jerárquica superior. Además, reclama prohibiciones específicas durante un período superior en cinco años al tiempo condenado: evitar cualquier aproximación inferior a un kilómetro y toda comunicación con las víctimas.
También exige una libertad vigilada posteriormente durante diez años para garantizar el cumplimiento integral posteriormente a la estancia penitenciaria.
Daños morales y responsabilidades económicas
Además de las penas privativas de libertad, el texto impone una indemnización conjunta asumida por el responsable directo y por el club. El importe total es de 42.000 euros, distribuidos en cantidades diferenciadas: tres víctimas recibirían 10.000 euros cada una, mientras que dos restantes percibirían 6.000 euros cada una.