El AMB tiene en marcha un proyecto para encontrar el modelo de cubiertas vegetales de edificios más adaptadas al cambio climático. En el marco del proyecto europeo TopSec, durante dos años se probarán parcelas experimentales en la cubierta de un edificio para evaluar qué soluciones de vegetación y sistemas de almacenamiento de agua ofrecen los mejores resultados. Además de testar una veintena de especies vegetales, también se probarán diferentes tipos de sustratos alternativos a la grava volcánica hechos a partir de materiales reciclados de la construcción y elementos valorizados con biocarbón provenientes del contenedor marrón. “Queremos incentivar un cambio de paradigma en los jardines de las ciudades haciéndolos más sostenibles y adaptados”, apuntan los responsables del proyecto.
Una cubierta naturalizada es una cubierta adaptada a la estacionalidad del clima mediterráneo, concebida para funcionar con un mantenimiento y riego reducidos. A diferencia de muchas cubiertas verdes convencionales, que dependen de sistemas de riego permanentes y especies ornamentales exigentes, el modelo de TopSec apuesta por cubiertas más temporales y prioriza la retención del agua y el sustrato.
“Queremos incentivar un cambio de paradigma en el que el paisaje de nuestra ciudad, el paisaje de nuestros jardines, no necesariamente tiene que ser verde todo el año porque esto comporta un gasto de agua y de mantenimiento muy grande. Podemos intentar ampliar las posibilidades con espacios que se vuelvan marrones en verano y que se reverdezcan en invierno y que sean mucho más sostenibles en su mantenimiento, produciendo también beneficios ecosistémicos que todos sabemos que produce la vegetación”, señala Cati Montserrat, jefa de sección Ingeniería Verde y Biodiversidad Espacio Público AMB.
Con el objetivo de validar el sistema antes de la implantación, el proyecto ha creado parcelas experimentales de 1,8 x 1,8 metros que funcionan como laboratorios al aire libre en la cubierta del edificio de oficinas del Consorcio de la Zona Franca. Se están probando diferentes especies vegetales y sistemas de almacenamiento de agua para determinar qué configuraciones ofrecen mejores resultados en condiciones reales. Las parcelas están instrumentadas para monitorizar la temperatura y la humedad durante dos años enteros.
Los resultados de esta fase servirán para hacer cuatro cubiertas naturalizadas en diversos edificios del área metropolitana de Barcelona: un edificio de oficinas de Barcelona Regional en la Zona Franca, el CEIP Alexandre Galí de Cornellà de Llobregat, una promoción de vivienda pública del Instituto Metropolitano de Promoción de Suelo y Gestión Patrimonial (IMPSOL) en Viladecans y la planta de tratamiento de residuos Ecoparc 3 de Sant Adrià de Besòs. El objetivo es demostrar que el modelo es viable y adaptable a diferentes tipologías constructivas en una iniciativa que integra adaptación climática y economía circular.
Proyecto TopSec
TopSec, con un presupuesto de 4,60 millones de euros, de los cuales 3,68 millones proceden del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), es un proyecto seleccionado y financiado por la European Urban Initiative (EUI), el programa de la Unión Europea que impulsa soluciones urbanas innovadoras, con capacidad de impacto y reproducibilidad en otras ciudades europeas, con el objetivo de hacer frente a retos actuales, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el aumento de residuos orgánicos.
