El president de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, han reivindicado la vivienda cooperativa como una “fórmula de futuro”. Ambos han participado en el acto de inicio de obras de Ca l’Ordit, en el barrio de Sant Andreu, un proyecto impulsado por Sostre Cívic que quiere ofrecer viviendas dignas y sostenibles. Tras visitar el solar, Illa ha remarcado el apoyo del Govern a modelos “solidarios” que ayuden a poner fin a la especulación inmobiliaria, mientras que Collboni ha situado la iniciativa como una pieza clave de la Barcelona “del futuro” basada en la diversidad y la inclusión. El secretario de Estado de Vivienda, Francisco David Lucas, también ha elogiado la perspectiva social del proyecto y ha destacado la importancia de la colaboración institucional.
Los tres representantes han presidido el acto de inicio de las obras de Ca l’Ordit, la promoción de vivienda cooperativa inclusiva más grande de Cataluña y del Estado. El proyecto constará de 62 viviendas que se levantarán en un solar municipal del paseo de Torras i Bages, 126-128.
El Ayuntamiento de Barcelona ha cedido el terreno a Sostre Cívic con un derecho de superficie de 99 años, dentro de las políticas de apoyo a entidades y cooperativas para ampliar el parque de vivienda asequible mediante el procedimiento previsto en el Convenio ESAL.
En esta línea, Collboni ha asegurado que Ca l’Ordit hará “realidad” la Barcelona que quiere impulsar el consistorio: “Es un trozo de esta ciudad que queremos diversa e inclusiva”, ha recalcado, remarcando también el esfuerzo de todas las personas y entidades que han contribuido a transformar la ciudad. El alcalde ha subrayado la necesidad de “combatir” la dinámica que obliga a parte del vecindario a marcharse de la ciudad y ha defendido que es esencial garantizar vivienda asequible.
“Vamos a por todas”
Illa ha insistido en que el Govern “va a por todas” con las políticas de vivienda, que ha situado como la “primera prioridad” de su ejecutivo. Ha defendido su “ambición” en este ámbito y ha reiterado que pondrá las capacidades del Govern “al máximo” para que la vivienda sea un derecho y no un bien de mercado. También ha reivindicado la cooperación entre Generalitat, Ayuntamiento y gobierno español para hacer posible proyectos como Ca l’Ordit, y ha pedido continuar reforzando estas fórmulas: “Hace falta colaboración y más colaboración”, ha dicho, en lugar de “confrontar y encallar”.
El presidente ha expresado el apoyo del Gobierno a modelos cooperativos que aportan estabilidad y tienen “cuidado” del entorno: “Son todas las virtudes que defendemos desde el ejecutivo”, ha asegurado. Además, ha animado a extender este modelo por todo el país y ha pedido a su Gobierno que ayude “al máximo” a impulsarlo.
Illa también ha reclamado “ambición” en la industrialización y la innovación, y ha puesto el acento en un uso más extensivo de la madera como material sostenible que contribuye a la gestión forestal y ayuda a evitar futuros “disgustos”.
Inclusión e intercooperación
Ca l’Ordit es pionero en incorporar un proyecto de intercooperación e inclusión gracias al acuerdo con el grupo cooperativo TEB, que prevé reservar algunas viviendas para personas con discapacidad intelectual. La entidad garantizará la mirada inclusiva en todo el proceso y dará apoyo a la comunidad durante la convivencia.
Los impulsores del proyecto defienden que Ca l’Ordit no es una promoción convencional, sino una apuesta por una ciudad más habitable y libre de especulación. Recuerdan que la construcción se está llevando a cabo de manera colectiva y con la organización de las socias. “Queremos ser casa y dejar atrás el sufrimiento que nos provoca la especulación inmobiliaria”, han expresado desde la cooperativa, insistiendo en que la vivienda no puede ser un privilegio y que hacen falta más “tesoros” como Ca l’Ordit. “Queremos ser comunidad inclusiva”, han afirmado.
Dentro de dos años, se espera que hasta 62 familias accedan a las viviendas, situadas en un edificio de 10 plantas y con contrato indefinido. Actualmente, en Cataluña hay setenta proyectos de vivienda cooperativa, entre activos y en construcción, que suman más de 1.200 viviendas.