Barcelona se prepara para vivir una nueva edición del Corpus Christi, una de las fiestas más emblemáticas del calendario festivo, que combina tradición, cultura popular y espectáculo en las calles y equipamientos de la ciudad.
La celebración mantendrá elementos icónicos como el huevo bailando, que volverá a decorar los claustros y patios de diversos espacios, y las alfombras florales, que se extenderán por los distritos de la ciudad con diseños elaborados por entidades y colectivos barceloneses. Estas composiciones florales serán posteriormente desmontadas por los gigantes, las bestias y los bailes populares, como marca la tradición.
Este año, como novedad, el Palau de la Virreina acogerá un huevo bailando y una alfombra floral impulsada por el centro ocupacional Sant Camils y por Parques y Jardines, respectivamente. También el Ayuntamiento de Barcelona exhibirá una alfombra floral elaborada por el alumnado de Arte Floral del Taller de Oficios Barcelona por la Naturaleza de Barcelona Activa, como en ediciones anteriores.
Más accesibilidad e inclusión en la fiesta
Una de las principales novedades de este año es la incorporación de medidas para mejorar la accesibilidad del Corpus. Se incluye una réplica táctil de una alfombra floral, la incorporación de lengua de signos en la ruta Joan Amades, así como formaciones específicas y la creación de cuatro nuevas alfombras florales elaboradas por entidades de personas con discapacidad intelectual.
Estas acciones buscan hacer la fiesta más inclusiva y garantizar que más ciudadanía pueda participar y disfrutar de la tradición.
Una fiesta con más de 700 años de historia
El Corpus Christi de Barcelona mantiene su carácter de Fiesta Patrimonial de Interés Nacional, con más de 700 años de historia. La programación incluye actividades diversas como pasacalles, bailes, jornadas de puertas abiertas, repiques de campanas, exposiciones y charlas, consolidándose como una de las celebraciones más arraigadas de la cultura popular barcelonesa.
