En el marco de la celebración del 8 de marzo, el distrito del Eixample ha celebrado el acto de homenaje y descubrimiento de la placa en la placita que hay delante del Hospital Clínic, confluencia de la calle Villarroel con Rosselló, dedicada a la ginecóloga Concepción Aleixandre. El acto ha contado con un homenaje de recuerdo a su vida y con la actuación del coro del Hospital Clínic y ha contado con la participación del concejal de Memoria Democrática, Jordi Rabassa.
La placita llevará el nombre de Concepción Aleixandre (Valencia, 1862 – 1952), médica, pedagoga y feminista, que fue la primera mujer admitida en la Sociedad Española de Ginecología y fue presidenta honorífica de la Asociación de médicas españolas, trabajando intensamente para la salud de las mujeres a finales del siglo XIX y principios del XX.
Nacida en Valencia, Concepción Aleixandre se sacó el título de maestra de enseñanza elemental. No obstante este título, decidió inscribirse en la Facultad de Medicina de la misma ciudad, en una época en la que las mujeres no tenían acceso a la universidad. Consiguió estudiar la carrera, obtener muy buenas calificaciones y graduarse en 1889.
Fue la primera mujer admitida en la Sociedad Ginecológica Española, aunque en un principio fue rechazada por el hecho de ser mujer. Su carrera profesional también la desarrolló desde una vertiente más activista, y de este modo participó en mítines, conferencias, revistas, asociaciones, actos sociales diversos con un posicionamiento socialista y liberal, promoviendo el higienismo y abogando por el derecho al sufragio femenino. Sus preocupaciones pedagógicas se materializaron en campañas por la educación de la mujer y la promoción de una medicina social, especialmente dirigida a las mujeres.
Se podría decir que los tres ejes de su vida serían, pues, medicina, feminismo y pedagogía, y su formación pedagógica y científica se unen en una vertiente divulgativa que intenta, al mismo tiempo, ejercer una medicina social y acercar los conocimientos higiénicos en especial a las mujeres.
El nombre de la médica fue elegido por la Vocalía de Mujeres y de Memoria Histórica de la Izquierda del Eixample y aprobado por el Pleno del Distrito del Eixample del 7 de marzo de 1019, con el objetivo de seguir feminizando el nomenclátor de calles de Barcelona.
El concejal Rabassa ha afirmado que "sólo hay un 8% de las calles de Barcelona dedicadas a mujeres. Tenemos que ir incorporando nombres de mujeres al nomenclátor, porque aporta valores y explica la ciudad que queremos ser, que no deje atrás a quien ha contribuido a la construcción de una ciudad democrática. Y que sean referentes de las chicas jóvenes, cuando paseen por ella. No es lo mismo ir a la calle que lleva el nombre de un esclavista que al de una ginecóloga, feminista y activista, que se comprometió con la salud de las mujeres".
La feminización de la ciudad, una apuesta municipal
La presencia de mujeres en el nomenclátor de Barcelona sigue siendo ínfima y las representadas son mayoritariamente en calidad de propietarias de tierras, santas, nobles y relacionadas con la monarquía, hecho que explica claramente que son los hombres privilegiados los que han hegemonizado el relato de construcción de la ciudad.
Por este motivo, el Gobierno municipal está llevando a cabo una firme apuesta por dar prioridad a los nombres femeninos. La Concejalía de Memoria Democrática ha mostrado su claro compromiso por tratar de revertir el desequilibrio y la poca presencia de nombres de mujer y nombres populares, con la aprobación de 26 nuevas denominaciones de mujeres. En este sentido, se cerró el año 2021 con 370 mujeres en el nomenclátor, sobre un total de 4.618 viales, lo que supone un 8%, desde el 6,19% que había al inicio del mandato 2015-19.