Agentes de Seguridad Ciudadana y de la Unidad de Investigación de Ciutat Vella de los Mossos d'Esquadra detuvieron el 30 de septiembre a dos hombres, de 22 y 23 años, como presuntos autores de un delito de robo con violencia e intimidación y lesiones leves.
Los hechos tuvieron lugar el 30 de septiembre, sobre las 17 horas, cuando agentes de Mossos d'Esquadra que realizaban tareas de seguridad ciudadana en el distrito de Ciutat Vella fueron requeridos por la Sala Territorial de Coordinación por un robo con violencia que se acababa de producir en la calle de Sant Pere Més Alt.
Según varios testigos, una mujer había sido víctima de un tirón del reloj que llevaba en la muñeca, un modelo de alta gama valorado en 66.000 euros. A consecuencia de la agresión, la víctima sufrió lesiones leves.
LOS VECINOS ACTÚAN
Los autores habrían actuado de manera coordinada. Mientras uno de ellos habría cometido el tirón, el segundo se encontraba en situación de espera. Una vez sustraído el reloj, este segundo individuo habría huido corriendo con el objeto sustraído hasta esconderse en un local situado en la calle dels Metges, en Ciutat Vella.
Pero, el otro autor que se encontraba en el lugar de los hechos fue retenido por un grupo de personas que se encontraban allí hasta la llegada de una patrulla que finalmente lo detuvo.
Durante la huida del segundo autor, varios testigos siguieron al individuo hasta el local, donde bajó rápidamente la persiana con la intención de evitar ser visto.
LA HORA DE LOS MOSSOS
Agentes del Grupo Regional de Motociclistas, que patrullaban por la zona, recibieron el aviso y se desplazaron hasta este local. Los agentes le pidieron que saliera, pero no obtuvieron ninguna respuesta.
Ante los indicios que apuntaban que el presunto autor se encontraba en el interior, los agentes efectuaron una entrada en el local con el apoyo de la Brigada Móvil (BRIMO).
Una vez abierto el local, dos personas salieron voluntariamente. Una de ellas fue identificada como uno de los presuntos autores de los hechos y fue reconocida, sin ningún tipo de duda, por los testigos. En el interior también había dos personas más, que fueron identificadas por los agentes.
Durante el registro del local no se localizó el reloj sustraído, valorado en 66.000 euros. Sin embargo, dado que se trataba de un espacio conocido policialmente como punto de ocultación de objetos sustraídos, los investigadores solicitaron una nueva autorización judicial para efectuar una segunda entrada y registro.
El pasado jueves 1 de octubre se efectuó la entrada y los investigadores tampoco localizaron allí el reloj sustraído en la calle de Sant Pere Més Alt, pero sí que encontraron allí dos relojes más, así como documentación falsificada.
Los dos detenidos, que acumulan antecedentes por hechos similares, pasaron a disposición judicial el 2 de octubre.
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