Una veintena de docentes han protagonizado este miércoles por la mañana una acción simbólica de protesta en la oficina del Consorci d’Educació de Barcelona, en Barcelona, para dar el pistoletazo de salida al ciclo de movilizaciones del tercer trimestre.
Los manifestantes, vinculados a los sindicatos USTEC, Profesores de Secundaria, CGT e Intersindical, han accedido a la oficina con pancartas y adhesivos bajo el lema “Sin acuerdo, no acabamos el curso”, con reivindicaciones para mejorar las condiciones laborales del profesorado y llamadas a la huelga.
La portavoz de USTEC, Iolanda Segura, ha explicado que esta acción forma parte de un calendario de protestas que incluirá concentraciones, cortes de vía y una huelga prevista a partir del martes próximo hasta junio. Segura ha recogido la propuesta de diálogo de la consejera de Educación, Esther Niubó, pero la ha instado a concretarla: “Estamos dispuestos a dar continuidad a unas negociaciones que no se deberían haber cerrado”.
En este sentido, ha insistido en que el colectivo docente no se opone al diálogo: “en ningún momento” se han posicionado “en contra de negociar”. Sin embargo, ha advertido que las movilizaciones se mantendrán: “solo se detendrán si llegamos a un acuerdo que resuelva estas necesidades o ponga un punto de partida” y que el colectivo lo “avalase”.
Por su parte, el portavoz de Profesores de Secundaria, Andreu Navarra, ha criticado la postura del Govern: “el Govern continúa enrocado” en un acuerdo con CCOO y UGT que “todo el mundo ha rechazado ya”. También ha calificado de “ridículo” el aumento salarial propuesto: “Es absolutamente irrisorio”, en referencia a la subida de 40 euros, y ha reclamado un complemento específico “sustancialmente sustancioso”.
Navarra ha defendido que estas mejoras no dependen necesariamente de los presupuestos y ha señalado otras prioridades del Gobierno. Ha citado al presidente Salvador Illa, afirmando que “se pasea diciendo que hay 1.000 millones de euros extras para la IA”, mientras los docentes reclaman mejoras urgentes. También ha denunciado que los currículos educativos “no están consensuados con los docentes”.
Desde la CGT, la secretaria general de Enseñanza, Ingrid Chavarria, ha remarcado que hay medidas aplicables sin presupuesto, como “incrementar la democracia en los centros y modificar los currículums”, para que los alumnos “aprendan cosas”. Chavarria ha advertido de la “superorganización” del sector y ha asegurado que “esto no se para, va más allá de los sindicatos” y que “la gente no puede más”.
Por su parte, la miembro de la Intersindical Laia Fonts ha criticado la gestión del conflicto: ha lamentado “profundamente” la energía que la Generalitat destina “en propaganda” y ha instado a la administración a sentarse a negociar “con la parte que tiene el conflicto”.
Finalmente, Segura ha rechazado la prueba piloto de presencia policial en los centros educativos, asegurando que “no tiene ningún sentido” porque “no es una figura pedagógica”. También ha negado que la retirada de algunos centros responda a motivos mediáticos, y ha concluido que “esto no es la solución que necesita el alumnado”.