Las quejas vecinales relacionadas con la convivencia y el civismo disminuyeron el año pasado un 19% en Hospitalet, según las incidencias recogidas y gestionadas por la Sección de Prevención, Convivencia y Civismo del Ayuntamiento. Concretamente, en 2022 se recibieron un total de 28.381 quejas vecinales, frente a las 35.043 de 2021 y las 35.100 de 2020.
El Ayuntamiento vincula estos datos con la puesta en marcha el año pasado de la Alianza por la convivencia, todo un conjunto de acciones de sensibilización y control llevadas a cabo con el objetivo de que Hospitalet sea cada día un lugar mejor donde vivir, con un espacio ordenado y unos barrios cívicos y seguros.
El descenso más grande de quejas de convivencia y civismo, un 33,9 %, se registró en el barrio de las Planes, donde están ubicados los Bloques de la Florida; le siguen Pubilla Cases (-26,5 %), la Torrassa (-22,1 %) y Can Serra (-20,8 %).
En cuanto a los ámbitos de estas incidencias, la mayoría se producen en el espacio público (11.915), las comunidades de vecinos (10.636) y los establecimientos como bares y restaurantes (5.341), en todos los cuales se ha registrado una reducción de quejas alrededor del 19%.
Las incidencias más habituales son molestias por ruidos procedentes de viviendas, de la vía pública y de establecimientos. El resto de quejas hacen referencia a problemas entre vecinos, molestias por animales, ocupaciones ilegales de viviendas y consumo de alcohol en la vía pública, entre otros.
Dentro de la Alianza por la convivencia, el año pasado entró en servicio la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Urbana y se realizaron diversas acciones con la participación de la policía local y los agentes cívicos, como los planes de seguridad de verano y de Navidad (en colaboración con los otros cuerpos policiales de la ciudad), campañas de sensibilización y control de patinetes eléctricos, además de campañas contra ruidos e incivismo en el espacio público y los establecimientos.
También se llevaron a cabo acciones informativas sobre la correcta gestión de los residuos en los comercios, la recogida de muebles viejos y la necesidad de no dar de comer a las palomas; actividades de prevención contra los radicalismos; talleres de civismo en las escuelas; civitecas en el espacio público, y una jornada de reflexión y debate sobre policía y convivencia.