Un equipo de expertos de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) ha diseñado un dispositivo microfluídico - conocido como µDBP - capaz de predecir la eficacia de los tratamientos contra el cáncer de forma rápida y automatizada.
El sistema pone en contacto células cancerosas procedentes de una biopsia con diferentes opciones terapéuticas para identificar ex vivo las que podrían ser más efectivas para eliminar el tumor.
De esta forma, los médicos pueden determinar qué vía terapéutica será la más adecuada para tratar a un determinado paciente, avanzando hacia la medicina personalizada.
“El sistema se ha utilizado para identificar la eficacia de tratamientos a escala preclínica y clínica en muchos tipos de cáncer diferentes, tanto sólidos como líquidos”, ha apuntado Joan Montero, profesor del Departamento de Biomedicina de la UB que ha dicho que estos estudios han utilizado líneas celulares, modelos animales y muestras primarias con una gran capacidad predictiva en todos los casos. Aun así, ha recordado que este ensayo “todavía no se ha aplicado de forma generalizada en los hospitales”. Conceptualmente, el sistema es muy similar a los antibiogramas que se utilizan para identificar antibióticos para tratar infecciones bacterianas.
Montero ha añadido que varios estudios han encontrado una buena correlación entre los resultados del μDBP y la respuesta clínica en muestras primarias de leucemia. “Actualmente, existen varios ensayos clínicos abiertos, con los que esperamos que esta tecnología se pueda implementar en los hospitales en los próximos años para mejorar las terapias oncológicas”, ha señalado.
Predecir la respuesta terapéutica con pocas células cancerosas
El nuevo dispositivo microfluídico resuelve varios retos de los ensayos funcionales: reduce el número de células cancerosas necesarias para probar posibles terapias ex vivo y automatiza el proceso para facilitar su aplicación clínica sin personal técnico especializado.
“Gracias a nuestra plataforma microfluídica μDBP, que está dotada de pequeños pozos para sembrar las células, podemos reducir el número de células requeridas para probar un tratamiento”, ha afirmado Albert Manzano, otro de los expertos que han participado en el estudio. “Se trata de una innovación decisiva para aumentar el número de fármacos que se pueden evaluar”, ha añadido.
Un sistema rápido y completamente automatizado
Este es el primer trabajo en el que se aplica la microfluídica para realizar el ensayo funcional del DBP. A diferencia de otras versiones desarrolladas hasta ahora, el nuevo dispositivo μDBP está orientado a probar tratamientos in situ de forma muy rápida —lo que evita el deterioro de las muestras—, sencilla y automatizada, sin la necesidad de maquinaria costosa o personal especializado.
Nanotecnologías: una revolución en biomedicina
La nanotecnología - en especial la aplicación de la microfluídica a diferentes procesos - está impulsando varias mejoras en el diseño de estos dispositivos para reducir la cantidad de reactivos, abaratar los costes económicos, automatizar procesos o bien aumentar la capacidad de análisis de ciertas metodologías, como el DBP.
Actualmente, el equipo trabaja en el diseño de un nuevo prototipo con más mejoras técnicas para facilitar el análisis por DBP y obtener más evidencias experimentales con muestras primarias que demuestren su utilidad clínica para mejorar el tratamiento de diversos cánceres, tanto pediátricos como de adultos.
