La Diputación invertirá más de 10 millones para controlar el agua de 77 municipios pequeños

El programa DIBAigua digitalizará las redes municipales con sensores y telecontrol para mejorar la calidad del agua de consumo antes de 2029

25 de junio de 2026 a las 15:23h

La Diputación de Barcelona dará un nuevo paso en la digitalización de la gestión del agua en los municipios pequeños de la demarcación. La Junta de Gobierno ha aprobado este 25 de junio una inversión de 10,23 millones de euros para ampliar el programa ‘DIBAigua: digitalización por la calidad del agua’ a 69 municipios más durante el período 2026-2029.

La iniciativa se dirige a municipios de menos de 5.000 habitantes con gestión pública de la red de abastecimiento y tiene como objetivo incorporar sensores y sistemas de telecontrol para hacer un seguimiento más preciso de la calidad del agua de consumo. El programa ya se ha probado en ocho municipios piloto y ahora se extenderá hasta llegar a un total de 77 municipios.

Los nuevos sistemas permitirán recoger datos sobre aspectos como la turbidez, los nitratos, el cloro o el pH del agua. Además, el telecontrol facilitará el seguimiento a distancia y en tiempo real de la red, lo que debe permitir reducir el tiempo de respuesta ante incidencias y tomar decisiones con más rapidez si se detectan alteraciones en la calidad del agua.

La Diputación también asumirá la publicación de datos abiertos sobre la calidad del agua, una información que los ayuntamientos podrán incorporar a sus portales de transparencia. La normativa obliga a los municipios a ofrecer información pública sobre el agua destinada al consumo humano.

Un modelo llaves en mano para los ayuntamientos

Una de las principales novedades del programa es el modelo “llaves en mano”. Esto significa que la Diputación de Barcelona asumirá todas las fases del proceso: la diagnosis inicial, la redacción del proyecto, la contratación de los proveedores, la ejecución de las actuaciones y el mantenimiento correctivo durante los cinco años posteriores.

Con este sistema, los ayuntamientos no tendrán que asumir ni la carga económica ni la complejidad administrativa que a menudo comportan este tipo de proyectos. El objetivo es facilitar que los municipios con menos recursos también puedan acceder a tecnologías avanzadas para gestionar mejor un servicio esencial como es el agua.

El diputado de Comercio, Consumo y Salud Pública de la Diputación de Barcelona, Josep Ramon Mut, ha defendido que el programa responde a necesidades reales de los municipios. “Nosotros nos movemos por necesidades reales y no por modas. Aunque la sequía no está ahora mismo en la agenda de los medios de comunicación, apostamos por una red de abastecimiento del agua de consumo humano en óptimas condiciones y por la mejora continua”, ha afirmado.

Mut también ha destacado que “todos los municipios deben tener acceso a herramientas que garanticen la calidad del agua, independientemente de su tamaño” y ha subrayado que el modelo “llave en mano” permite ayudar a los ayuntamientos a impulsar actuaciones que, en muchos casos, serían difíciles de asumir en solitario.

Más de 68.000 habitantes beneficiados

El programa DIBAigua prevé llegar antes de 2029 a los 77 municipios de hasta 5.000 habitantes de la demarcación que tienen gestión municipal de la red de agua. La fase inicial contó con una inversión de 650.000 euros y se desplegó en ocho municipios piloto: Calaf, Carme, Fogars de la Selva, Gaià, Gisclareny, Sant Bartomeu del Grau, Sant Martí Sesgueioles y Vilalba Sasserra.

Los 69 municipios que ahora se incorporarán al programa se reparten entre ocho comarcas: el Alt Penedès, la Anoia, el Bages, el Baix Llobregat, el Berguedà, el Lluçanès, Osona y el Vallès Oriental.

En conjunto, el despliegue beneficiará a más de 68.000 habitantes y abarcará una superficie de 2.145,46 kilómetros cuadrados. Según la Diputación, la digitalización de las redes debe permitir una gestión más eficiente, preventiva y basada en datos, especialmente en un contexto en el que la calidad y la disponibilidad del agua continúan siendo retos clave para los municipios.