La Diputación de Barcelona refuerza el control de los mosquitos después de detectar 59 casos de arbovirosis

La campaña se activa entre junio y noviembre en los municipios con casos sospechosos para prevenir enfermedades como el dengue, el zika o el chikungunya

10 de junio de 2026 a las 12:42h

La llegada del verano y el aumento de las temperaturas vuelven a poner el foco en el control de los mosquitos en la demarcación de Barcelona. Estos insectos pueden transmitir enfermedades como el dengue, el zika o el chikungunya, conocidas como arbovirosis, y por eso los municipios donde se detecta un caso sospechoso refuerzan las actuaciones de vigilancia entre los meses de junio y noviembre.

La Diputación de Barcelona facilita este servicio a los municipios de la demarcación que no disponen de convenio propio, a través de un acuerdo con el Servei de Control de Mosquits del Baix Llobregat. En 2025, un total de 21 ayuntamientos se acogieron a este apoyo, que este año se vuelve a ofrecer con el objetivo de prevenir riesgos para la salud pública.

Las arbovirosis se transmiten principalmente por la picadura de mosquitos, aunque también pueden intervenir otros artrópodos, como las garrapatas. Durante la campaña de vigilancia y control de 2025, que se desarrolló entre el 1 de junio y el 17 de noviembre, se notificaron 59 casos en personas residentes en 34 municipios de la demarcación de Barcelona.

La enfermedad más detectada fue el dengue, con 45 casos, seguida del chikungunya, con 9 casos, y el zika, con 5. También se registraron dos casos de arbovirosis en animales, concretamente en équidos afectados por el virus del Nilo Occidental. Según los datos recogidos, todos los casos notificados en humanos fueron importados, es decir, las personas afectadas se habían infectado fuera del territorio.

Descenso después de tres años de aumento

Los datos de 2025 rompen la tendencia al alza que se había detectado después de la pandemia. En la demarcación de Barcelona se notificaron 71 casos en 2022, 77 en 2023 y 102 en 2024. En cambio, el año pasado la cifra bajó hasta los 59 casos.

Aunque todavía se deben analizar los motivos de esta disminución, una de las posibles explicaciones podría ser la variación de los destinos turísticos. Los virus que provocan estas enfermedades llegan habitualmente a través de personas que han estado contagiadas en países donde son endémicos y que, una vez en el territorio, pueden ser picadas por mosquitos capaces de transmitir el virus.

Inspecciones para detectar puntos de riesgo

Cuando se notifica un caso sospechoso, se activan inspecciones entomológicas en la zona para determinar qué actuaciones hay que llevar a cabo. El nivel de riesgo se clasifica en una escala que va del 0, cuando no hay riesgo, hasta el 5, considerado riesgo de epidemia.

Durante el 2025, todas las inspecciones realizadas en la demarcación de Barcelona situaron el riesgo en el nivel 2, correspondiente a un riesgo posible. Este resultado derivó en actuaciones preventivas, principalmente el tratamiento de imbornales, que pueden convertirse en puntos de cría de mosquitos.

Las muestras recogidas en estas actuaciones son analizadas por el laboratorio de referencia en Cataluña del IRTA-CReSA, encargado de detectar la posible presencia de virus.

Con este programa, la Diputación de Barcelona refuerza el apoyo a los gobiernos locales en materia de salud pública y prevención, en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3, dedicado a la salud y el bienestar.