Golpe contra el narcotráfico internacional en el Baix Llobregat. Los Mossos d'Esquadra han desarticulado una organización criminal que enviaba droga a varios países europeos, principalmente a Italia, desde una base operativa situada en Corbera de Llobregat.
La investigación arranca el mes pasado, cuando la policía catalana intervino 65 kilos de hachís y seis de cocaína ocultos en un vehículo. Parte de la droga estaba escondida dentro de máquinas de agua a presión preparadas para ser distribuidas desde tiendas de paquetería del Baix Llobregat y desde una empresa logística de Vilanova i la Geltrú.
Aquella operación acabó con dos detenciones, pero los investigadores de la comisaría de Martorell continuaron siguiendo el rastro de los envíos.
UNA CASA UTILIZADA COMO CENTRO LOGÍSTICO
Las indagaciones llevaron a los agentes hasta una vivienda de Corbera de Llobregat, ubicada en una zona de urbanizaciones con acceso complicado y difícil vigilancia policial.
Con la colaboración de la policía local, los Mossos han detenido a dos presuntos miembros más de la trama, de 33 y 40 años.
Durante el registro del domicilio, ejecutado con el apoyo del grupo especial de intervención y bajo autorización judicial, se localizaron 270 kilos de hachís y cuatro kilos de cocaína. Paralelamente, también se interceptó un vehículo vinculado a la organización que transportaba 12 kilos más de cocaína.
BALDOSAS PREPARADAS PARA OCULTAR DROGA
Los investigadores descubrieron un sofisticado sistema para esconder la droga en objetos preparados para ser enviados al extranjero. Entre el material intervenido había baldosas manipuladas especialmente para ocultar sustancias estupefacientes en su interior.
En dos piezas ya preparadas para el envío, los agentes encontraron cocaína y hachís escondidos.
Los Mossos consideran que se trata de una organización criminal “importante” dedicada al tráfico internacional de drogas y mantienen la investigación abierta para determinar si hay más implicados.