Este miércoles, día 1 de junio, en el barrio de Sant Pere Nord, se ha visto cómo empezaban a llegar vehículos de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Municipal de Terrassa. También había presencia de ambulancias del SEM.
El operativo se ha centrado en un edificio ubicado en el número 39. Se trata de un bloque con diecisiete viviendas que estaban ocupadas de manera ilegal. Durante la intervención se ha cortado la circulación en la Rambla y se ha hecho un amplio cordón policial para evitar que los peatones pasaran por la zona afectada.
Vecinos de Sant Pere Nord llevaban tiempo denunciando los problemas de convivencia en el barrio vinculados a las personas que vivían en este bloque de pisos. Era pues, más allá de la ocupación, un bloque conflictivo porque se asociaba a menudo a hechos delictivos, y esto ocasionaba inseguridad y preocupación.
Cabe decir que en los últimos meses, algunas de las viviendas ya habían sido abandonadas, aun así todavía quedaban algunos de los pisos ocupados. El bloque se había ocupado hace unos seis años.
Los agentes de los Mossos d'Esquadra han sido los encargados de entrar dentro del bloque e ir piso por piso para desalojar a los ocupantes. La operación, a pesar de lo espectacular y la gran cantidad de agentes desplegados, no ha ocasionado mayores incidentes ni resistencia por parte de los residentes. Poco a poco se ha ido vaciando el edificio. Món Terrassa no tiene constancia de que se hayan producido detenciones.
Hacia las once y cuarto del mediodía, ha comenzado la retirada policial. Sólo han quedado agentes de la Policía Municipal de Terrassa a la espera de que llegara el responsable de la empresa de suministro eléctrico para llevarse el contador y dejar el bloque sin luz ni posibilidad de conseguirla. Y se ha instalado una puerta blindada para evitar futuras ocupaciones.