Los delitos bajan ligeramente en Sabadell en 2025, con una reducción del 0,6% respecto al año anterior, según los últimos datos publicados por el Ministerio del Interior. En total, se registraron 10.635 infracciones penales, de las cuales 8.807 corresponden a criminalidad convencional, una cifra idéntica a la de 2024, y 1.828 a cibercriminalidad, que disminuye un 3,4%.
Aunque el descenso es moderado, el gobierno municipal valora positivamente la tendencia y la vincula a los esfuerzos realizados en materia de seguridad durante los últimos años, como el incremento de efectivos policiales y la instalación de cámaras de videovigilancia.
Aprobación de la ley de multirreincidencia
En este contexto, la alcaldesa de Sabadell y portavoz del Arco Metropolitano de Barcelona, Marta Farrés, ha celebrado la aprobación en el Congreso de la nueva ley de multirreincidencia, que considera una herramienta clave para consolidar esta tendencia a la baja. Los alcaldes del Arco Metropolitano han valorado “muy positivamente” la nueva normativa, una demanda histórica del mundo local para combatir la impunidad de los delincuentes que acumulan pequeños hurtos.
Farrés ha asegurado que el “nuevo instrumento legal” debe servir para “sacar de las calles y cerrar en la cárcel” a aquellos multirreincidentes que hasta ahora, cuando eran detenidos, “entraban por una puerta y salían por la otra”, generando alarma social. Según ha explicado, la ley permitirá que la suma de delitos de poca cuantía pueda comportar penas de prisión, evitando que queden en simples hechos aislados.
La alcaldesa también ha destacado que, a partir de ahora, los ayuntamientos podrán denunciar directamente estos casos, y no solo la fiscalía o las víctimas, y que las policías podrán consultar los antecedentes judiciales de los detenidos para agilizar los procesos. Además, ha subrayado que la norma endurece las penas por delitos como el robo de teléfonos móviles, un tipo de hurto especialmente sensible.
“Los ayuntamientos hemos hecho un enorme esfuerzo para hacer de la seguridad una política pública de primer nivel y nos hacía falta una ley que nos acompañara”, ha afirmado Farrés. A pesar de recordar que “a grandes rasgos nuestras ciudades son seguras”, ha admitido que una minoría multirreincidente altera la convivencia y la percepción de seguridad.
En el conjunto de los principales municipios del área metropolitana, la evolución de la criminalidad es desigual. L'Hospitalet de Llobregat es la ciudad donde más suben los delitos, con un incremento global del 7,1% y un aumento tanto de la criminalidad convencional como de la cibercriminalidad. En cambio, Terrassa registra el descenso más pronunciado (-6%), especialmente en la criminalidad convencional, a pesar de que aumentan los asesinatos y la cibercriminalidad.
Badalona presenta un ligero descenso global (-1,2%), pero con un incremento de la criminalidad convencional y un descenso notable de la cibercriminalidad, además de un aumento de los asesinatos consumados. Por su parte, Santa Coloma de Gramenet también reduce el total de delitos (-1,8%), con una caída de la criminalidad convencional pero un incremento de la cibercriminalidad. En conjunto, el mapa metropolitano dibuja realidades diversas, con ciudades donde crece la presión delictiva y otras donde baja el cómputo global pero con variaciones significativas según la tipología de delito.