El AMB debate cómo adaptar los servicios públicos al aumento de población constante

El ciclo de jornadas Diálogos AMB 15+15 se inicia con una sesión dedicada a la demografía y el impacto de la inmigración en el territorio metropolitano

27 de marzo de 2026 a las 15:13h

Coincidiendo con su 15º aniversarioel Área Metropolitana de Barcelona (AMB) este año ha puesto en marcha el ciclo de jornadas Diálogos AMB 15+15, una iniciativa orientada a generar debate y reflexión estratégica sobre los principales retos de futuro del territorio metropolitano. La primera sesión, que ha tenido este pasado 26 de marzo, en el Born Centre Cultural de Barcelona, se ha dedicado a la demografía, un factor clave para entender y planificar la evolución de la metrópolis en las próximas décadas.

La jornada ha reunido numerosos expertos en demografía, urbanismo y planificación territorial, así como técnicos municipales, profesionales del sector público y representantes del ámbito académico. El objetivo ha sido compartir diagnósticos, contrastar perspectivas e identificar líneas de actuación ante unas dinámicas demográficas cada vez más complejas y determinantes.

El ciclo 15+15 nace con la voluntad de consolidar un espacio estable de conocimiento e intercambio en torno a cuestiones estructurales que afectan a la metrópolis y, con esta voluntad, en los próximos meses habrá nuevas sesiones centradas en otros aspectos de la realidad metropolitana, como el territorio, la resiliencia y la mejora de calidad de vida a través de los servicios y las políticas públicas.

Al inicio de la jornada, Raquel Gil, consejera delegada de Análisis de Políticas Metropolitanas del AMB (servicio que ha impulsado el proyecto), ha destacado que “los Diálogos AMB 15+15 quieren situar la metrópolis en el centro del debate público y construir una visión compartida de su futuro”. Esta mirada reflexiva y de trabajo desde el AMB es necesaria y hay que hacerla más cercana, ya que “queremos generar espacios de diálogo entre instituciones, ciudadanía y expertos para abordar los grandes retos metropolitanos. Es una apuesta por una gobernanza más colaborativa y por reforzar el vínculo entre ciudadanía y políticas públicas. En definitiva, se trata de pensar y construir colectivamente la metrópolis de los próximos años”.

L'AMB debat com adaptar els serveis públics a l'augment de població constant

 

Población en aumento sostenido

En el contexto metropolitano, las tendencias demográficas son un elemento transversal, con impacto directo sobre ámbitos como la vivienda, el empleo, la movilidad, los servicios públicos o la cohesión social.

La ponencia inaugural ha corrido a cargo de Philippe Estèbe, académico y experto francés en gobernanza urbana y gestión política de las ciudades, con el título “Gobernanza metropolitana, retos, formas y dilemas”, en el que ha analizado la transformación del territorio, la construcción de su gobernanza de formas diferenciales, y la prestación de servicios a la ciudadanía.

Actualmente, el área metropolitana de Barcelona concentra 3,45 millones de personas, el 42 % de la población de Cataluña, en un área de 636 km², que genera el 52 % del PIB de Cataluña. Esta población ha experimentado un crecimiento sostenido en las últimas décadas, especialmente a partir de 2015. Entre 2011 y 2025, la población metropolitana ha aumentado en 223.000 personas, y ha pasado de 3,23 millones a 3,45 millones. Este incremento, sin embargo, responde en gran medida a la dinámica migratoria, ya que el crecimiento natural —la diferencia entre nacimientos y defunciones— es negativo y se prevé que se mantenga así en el futuro. De cara a 2041, las previsiones más optimistas son que la población en el área metropolitana supere los 3,55 millones de personas y llegue a los 6 millones en el conjunto de la región metropolitana de Barcelona. Estos datos se desprenden de un estudio encargado por el AMB y elaborado por el Centro de Estudios Demográficos (CED).

Este ha sido uno de los ejes de la jornada: la dependencia del crecimiento demográfico respecto de la inmigración. Sin la aportación migratoria, el territorio metropolitano perdería población de manera sostenida, en un contexto marcado por la caída de los nacimientos y la baja fecundidad. Entre 2011 y 2023, los nacimientos en el área metropolitana han disminuido de 32.600 a 23.100 anuales, una reducción de casi 10.000 en poco más de una década.

Esta tendencia se explica, en parte, por factores estructurales como el retraso de la edad de maternidad, las dificultades de emancipación y conciliación, o la reducción de la población en edad fértil. En paralelo, la fecundidad se ha situado en mínimos históricos, con 1,03 hijos por mujer el año 2024 en Cataluña. Todo ello configura un escenario en el que los nacimientos no son suficientes para garantizar el relevo generacional.

La jornada también ha abordado el envejecimiento de la población, una de las transformaciones más relevantes en curso. El aumento de la esperanza de vida —que supera los 80 años en hombres y los 86 en mujeres— y la reducción de la natalidad están modificando de manera profunda la estructura por edades. Las proyecciones apuntan, además, a una extensión territorial de este envejecimiento, con un incremento progresivo del peso de la población mayor en el conjunto del área metropolitana de Barcelona.

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La mitad de la población inmigrante es de América Latina

Otro de los aspectos clave de la jornada ha sido la diversidad de orígenes de la población metropolitana. En las últimas décadas, el territorio metropolitano ha captado un volumen elevado de inmigración internacional, con un predominio de población procedente de Latinoamérica, que representa más de la mitad de la población extranjera. Este fenómeno contribuye al dinamismo demográfico y económico del territorio, pero también plantea retos en términos de integración y cohesión.

Además, los cambios demográficos tienen un reflejo directo en la estructura de los hogares y en las formas de convivencia. Se observa una creciente diversificación, con un aumento de los hogares unipersonales —especialmente en edades avanzadas—, de los hogares monoparentales y de las formas familiares no tradicionales. Esta evolución tiene implicaciones directas en la planificación de la vivienda y de los servicios.

En este contexto, las diferentes mesas redondas de la jornada han abordado cómo hay que adaptar los servicios públicos a estas dinámicas y a la incorporación de la perspectiva demográfica en la toma de decisiones públicas.

 

Cambios en la tipología de viviendas

En materia de vivienda, por ejemplo, es necesario diseñar nuevas tipologías de hogares, adaptadas al número de miembros, y que ofrezcan más flexibilidad. El AMB ya incorpora, desde hace años, a través del IMPSOL, estos criterios en la creación de vivienda asequible, y pone énfasis en la promoción de vivienda pública de alquiler, sin renunciar a la calidad arquitectónica, la sostenibilidad, la inclusividad y la perspectiva de género. Así, por ejemplo, se han eliminado los pasillos para incrementar los espacios de las estancias, de manera que todas las piezas de la vivienda tienen dimensiones similares, los usos que se pueden desarrollar en ellas se flexibilizan y permiten la adaptación a los cambios futuros.

 

La población inmigrante para sostener la actividad económica

Otro de los ejes que se han abordado es el del mercado de trabajo y la actividad económica. Las dinámicas demográficas mencionadas tienen un impacto directo sobre la disponibilidad de mano de obra, la cualificación profesional y la capacidad de atracción de talento, con una contribución importante de la población inmigrante para sostener la actividad económica y garantizar el relevo generacional.

Ante esto, el AMB impulsa políticas orientadas a favorecer la inclusión laboral, la formación y la adaptación de las competencias a las necesidades del tejido productivo metropolitano. Como ejemplos, se pueden mencionar los planes de empleo que se han puesto en marcha en colaboración con los ayuntamientos, o el impulso de la formación profesional. Asimismo, se trabaja para reforzar el atractivo de la metrópolis como espacio de oportunidades.

 

Las problemáticas específicas de los jóvenes

La situación de los jóvenes también ha sido otro punto de debate. Las dificultades de acceso a la vivienda, la precariedad laboral y los obstáculos a la emancipación tienen consecuencias directas sobre la demografía, especialmente en la decisión de tener hijos. En este contexto, la jornada también ha servido para reflexionar sobre cómo adaptar los servicios públicos a las necesidades de las generaciones jóvenes, para garantizar el acceso y promover trayectorias vitales más estables.

Con esta primera sesión, el ciclo Diálogos AMB 15+15 se presenta como una apuesta del AMB para reforzar el conocimiento compartido y el debate riguroso en torno a los grandes retos metropolitanos. La demografía, como factor estructural, es solo el punto de partida de un conjunto de jornadas que a lo largo de 2026 abordarán otros ámbitos clave para el futuro de la metrópolis.

En la clausura, Ramon Torra, gerente del AMB, ha hecho énfasis en la aprobación de la ley del AMB y la constitución del primer Consejo Metropolitano hace 15 años, “un hito que supuso dotar a este territorio de una herramienta estable, con capacidad real de actuación, para garantizar servicios, infraestructuras y políticas públicas esenciales para el buen funcionamiento de la metrópolis”. A la vez, ha descrito este espacio de debate compartido hoy como “un espacio de diálogo, de encuentro, que no es solo útil sino necesario”.

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