Las principales entidades de protección animal vinculadas al Centro de Acogida de Animales Domésticos (CAAD) de Terrassa han expresado su "profundo desacuerdo" con el modelo de gestión que se está aplicando actualmente al servicio municipal. En un comunicado conjunto, denuncian falta de transparencia, problemas de personal, deficiencias en la atención veterinaria y una ausencia de planificación que, aseguran, está afectando al bienestar de los animales.
El documento, firmado por las asociaciones Voluntarios Perros Terrassa, Progat Terrassa, 4 Huellas, Mixets del Carrer y SAR (Salvem Animals Recollits), llega después de las sesiones de la Comisión de Bienestar Animal celebradas el pasado 26 de mayo.
Las entidades lamentan que muchos de los temas tratados durante las reuniones se cerraran "con generalidades y sin ninguna concreción" y alertan de que varios asuntos urgentes no pueden quedar parados hasta después del verano.
Preocupación por la gestión
Uno de los puntos que genera más inquietud entre las entidades es la falta de personal especializado dentro del Departamento de Bienestar Animal. Según denuncian, algunas decisiones relacionadas con la salud, el comportamiento y la categorización de los animales se estarían tomando sin el criterio técnico necesario.
También critican problemas de comunicación interna que habrían afectado el trabajo de la nueva veterinaria incorporada al servicio. Según explican, hasta finales de mayo esta profesional no tuvo acceso al correo electrónico del departamento veterinario, una situación que, afirman, ha provocado un flujo de información "irregular y poco transparente".
Además, aseguran que las familias de acogida no reciben los informes veterinarios de los animales que tienen bajo su responsabilidad, hecho que dificulta el seguimiento médico y la atención en situaciones de urgencia.
Críticas por la falta de personal
Las asociaciones también denuncian una situación de falta de recursos humanos. Según el comunicado, actualmente solo hay una veterinaria activa asumiendo funciones que anteriormente correspondían a tres profesionales.
Esta situación se agrava, según explican, por las bajas laborales acumuladas desde principios de año. Las entidades aseguran que desde enero de 2026 se han producido ocho bajas entre veterinarios, cuidadores y personal administrativo, circunstancia que estaría generando disfunciones en el funcionamiento del centro.
También lamentan que Terrassa no disponga, desde febrero de 2026, de un inspector o inspectora de Bienestar Animal, una figura que consideran imprescindible para el control y seguimiento de los casos.
Otro de los aspectos cuestionados es la gestión de los perros con problemas conductuales. Las entidades afirman que hasta hace poco había una setentena de animales bloqueados por motivos de comportamiento, tanto en el CAAD como en residencias externas, y aseguran que desconocen qué criterios se han seguido para modificar esta situación.
También muestran preocupación por la falta de seguimiento de los animales alojados en residencias externas. En este sentido, denuncian que hace meses que no se visitan algunos centros y ponen como ejemplo el caso del perro Dau, que, según explican, retornó de un programa externo "en un estado deplorable".
Las asociaciones aseguran que todavía no han recibido información sobre las posibles responsabilidades derivadas de este caso.
Quejas por la gestión del voluntariado y las donaciones
El comunicado también denuncia cambios en procedimientos internos que, según las entidades, se han aplicado de manera unilateral y sin protocolos definidos. Consideran que esta situación ha provocado desinformación y dificultades en la coordinación con los grupos de voluntariado.
En cuanto a las donaciones, reclaman que el Ayuntamiento clarifique si el CAAD puede aceptar material aportado por particulares y entidades, así como el sistema de gestión de estos recursos, que tradicionalmente han contribuido a cubrir necesidades del centro.
Colonias felinas y protección animal
Las entidades también alertan de la falta de definición en la gestión de las colonias felinas y en el reparto de pienso para los animales de la calle. Según explican, la aportación actual es insuficiente ante el incremento de gatos abandonados y de las dificultades en la aplicación del método CER (Captura, Esterilización y Retorno).
Más transparencia
En las conclusiones del documento, las asociaciones consideran que, desde que en julio de 2025 se aprobó el traspaso de la gestión del CAAD al Departamento de Bienestar Animal, se han priorizado "cuestiones de imagen, forma y burocracia por encima del bienestar real de los animales".
Las entidades lamentan que sus aportaciones hayan sido "minimizadas, banalizadas y a menudo ignoradas" y aseguran que las reuniones periódicas no están sirviendo para resolver los problemas planteados.
Por este motivo, manifiestan su "profundo desacuerdo con el modelo de gestión que se está aplicando al CAAD", que consideran alejado de los principios de participación, eficiencia y transparencia que, según recuerdan, se habían prometido durante el proceso de transición.
