Cornellà de Llobregat dispondrá este verano de 22 espacios incorporados a la Red Metropolitana de Refugios Climáticos (XMRC). La ciudad refuerza así los puntos a los que la ciudadanía puede acudir durante los meses de más calor para encontrar confort térmico, descanso y seguridad, especialmente en episodios de altas temperaturas.
De estos 22 refugios, cuatro son parques urbanos y los otros dieciocho corresponden a equipamientos municipales señalizados como espacios climáticos. Se trata de lugares interiores y exteriores accesibles, pensados para proteger a la población ante el aumento del calor y la intensificación de las olas de calor derivadas del cambio climático.
Entre los espacios habilitados se encuentran el parque del Canal de la Infanta, el parque de Can Mercader, el parque de Rosa Sensat y el parque de Can Corts, así como las bibliotecas Central, Marta Mata, Sant Ildefons, Teresa Pàmies y Clara Campoamor. También forman parte de la red equipamientos como el Citilab, el Parc Esportiu Llobregat, el Complex Aquàtic Can Mercader, el vestíbulo de la piscina de Can Millars, diversos mercados municipales, centros cívicos, casales y piscinas.
Un estudio reciente apunta que casi el 90% de la población encuestada conoce los refugios climáticos de Cornellà, mientras que el 69% afirma que los utiliza. Además, un 96% los considera muy útiles o bastante útiles. Los espacios mejor valorados por los usuarios son las cinco bibliotecas de la ciudad, los parques de Can Mercader, Rosa Sensat y Canal de la Infanta, el Citilab y el Casal de Barri de Sant Ildefons.
Más sombra y más verde contra el calor
La puesta en marcha de estos refugios se enmarca en la estrategia municipal para adaptar el espacio público a las consecuencias del cambio climático. El Ayuntamiento de Cornellà trabaja desde hace años para ganar zonas verdes, incrementar el arbolado y naturalizar la ciudad a través del proyecto Cornellà Natura.
Entre 2017 y 2024, la cubierta verde de la ciudad se ha incrementado en 107 hectáreas, con una media del 15% en todo el municipio, según un estudio presentado a finales de 2025. La presencia de espacios verdes en entornos urbanos contribuye a mejorar la calidad ambiental y también diversos indicadores vinculados a la salud.
Los parques de Cornellà actúan como espacios de protección gracias al arbolado, que reduce la exposición directa al sol y ayuda a suavizar las temperaturas a escala local. Además, en cada actuación de reforma urbana, el consistorio estudia la posibilidad de incorporar más árboles, vegetación arbustiva y espacios de sombra.
Más de diez años instalando toldos
Cuando no es posible aplicar soluciones basadas en la vegetación, el Ayuntamiento apuesta por medidas complementarias como pérgolas y toldos. Cornellà hace más de diez años que incorpora estos elementos en el espacio público, especialmente en patios escolares y zonas de juegos infantiles.
Actualmente, la ciudad cuenta con quince toldos instalados en espacios públicos, situados en zonas de juego de diversos barrios, en la avenida de Salvador Allende, cerca de la Torre de la Miranda, y en la plaza de Galícia. También hay catorce en centros escolares, el último de los cuales se ha instalado en el colegio Dolors Almeda.
Aparte de los toldos, Cornellà dispone de doce pérgolas repartidas por diferentes puntos de la ciudad. Estas estructuras fijas sirven de soporte para el crecimiento de plantas arbustivas o trepadoras y contribuyen a generar sombra natural en plazas como la de Carmen Amaya, la de la Sardana o la de la Figuera.
