El ecosistema cooperativo continúa ganando peso en la provincia de Barcelona. En la última década, el número de cooperativas ha crecido un 23% y ya supera las 3.300 empresas en la demarcación. Este impulso coincide con el Día Internacional del Cooperativismo, que este año se conmemora el 4 de julio, y refuerza el papel de la economía social y solidaria como una herramienta para generar empleo, cohesión social y desarrollo territorial.
Durante estos años, la Diputación de Barcelona ha canalizado 3,5 millones de euros a través de su programa de apoyo a la economía social y solidaria. La corporación también ha acompañado iniciativas como el programa educativo CuEmE, la Cátedra de Emprendimiento e Innovación Social de la UAB o el apoyo a Mataró como Capital Española de la Economía Social 2026.
La diputada de Desarrollo Económico y Turismo, Ana Maria Martínez, defiende que el cooperativismo es mucho más que una fórmula empresarial. Según Martínez, es una apuesta por un modelo económico “más justo, arraigado y democrático”, capaz de dar respuesta a retos como la transición ecológica, la cohesión social y la lucha contra las desigualdades.
Los datos sitúan Barcelona como el principal polo cooperativo de Cataluña. El primer trimestre de 2026, la demarcación contaba con 3.374 empresas registradas, muy por delante de Lleida, con 525; Tarragona, con 336; y Girona, con 321. Las más numerosas son las cooperativas de trabajo asociado, con 2.624 empresas, seguidas de las cooperativas de servicios y las de consumidores y usuarios.
Este modelo empresarial destaca por su capacidad de arraigar el empleo en el territorio, repartir la riqueza de una manera más equitativa y hacer más resilientes las economías locales. Las cooperativas también se consideran una pieza clave para afrontar retos como el despoblamiento, la transición energética, la perspectiva de género o la cohesión comunitaria.
Uno de los proyectos más consolidados es Cultura Emprendedora en la Escuela, conocido como CuEmE. El programa cumple 15 años fomentando el cooperativismo entre el alumnado de 5º y 6º de primaria. Este curso 2025-2026 ha llegado a 58 entidades locales, 295 escuelas y más de 11.000 alumnos de las comarcas de Barcelona.
A través de este programa, los niños crean y gestionan cooperativas escolares, toman decisiones colectivas, diseñan productos o servicios y destinan parte de los beneficios a proyectos sociales. La iniciativa quiere acercar a los más jóvenes valores como la gestión democrática, la cooperación y la justicia social.
La Diputación también mantiene alianzas con el mundo local y universitario para reforzar la economía social y solidaria. Entre las iniciativas destacadas se encuentran la Cátedra de Emprendimiento e Innovación Social de la UAB, la Mesa de economía social y solidaria del Berguedà y la Unión de Cooperadores de Gavà.