El Pleno del Consejo Municipal ha dado luz verde provisional a la Modificación del Plan General Metropolitano que facilitará que el Teatro Capitol pase a ser un equipamiento cultural bajo titularidad municipal. Este acuerdo ha recibido los votos favorables del Gobierno local, Junts per Barcelona y el Partido Popular. Ahora, este último trámite se debe elevar a la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona, organismo dependiente de la Generalitat de Catalunya, para obtener la aprobación definitiva.
Conservación del uso teatral y nueva sede administrativa
Esta operación urbanística garantizará que el Teatro Capitol mantenga su función escénica, pero ahora como un equipamiento gestionado por el Ayuntamiento. Además, el inmueble donde está ubicado acogerá también las oficinas de los Servicios Centrales del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona.
El edificio situado en los números 7 y 9 de la calle Santa Anna modificará su clave urbanística actual, que es de una zona sin esta clasificación específica, para pasar a tener una calificación de equipamiento público global. Esto permitirá compatibilizar tanto la actividad teatral desarrollada en los últimos años como la instalación de espacios administrativos municipales.
Acuerdo con la propiedad y compensaciones económicas vinculadas
El Ayuntamiento ha llegado a un pacto con los propietarios de los inmuebles implicados para que se pueda efectuar este cambio. Concretamente, se trata de un intercambio con otro edificio propiedad suya situado en el número 2 de la calle Fontanella, actualmente calificado urbanísticamente como equipamiento.
Este movimiento generará una plusvalía derivada de la diferencia entre las dos ubicaciones. Esta se materializará con la cesión gratuita a favor del Ayuntamiento de Barcelona del edificio donde está el Teatro Capitol. Además, se establece un diferencial económico que contribuirá mayoritariamente a la financiación de las obras necesarias para rehabilitar el teatro y adecuar los espacios destinados al Consorcio.
La ejecución de estas reformas será responsabilidad íntegra del propietario actual mediante un convenio firmado con el Ayuntamiento. El consistorio asumirá el diseño técnico de los proyectos así como el seguimiento riguroso durante todo el proceso constructivo, según el procedimiento habitual en iniciativas municipales similares.
Ramblas: consolidándose como polo cultural referente
Dentro de esta nueva etapa marcada por el cambio de titularidad pública, el Teatre Capitol conservará dos salas diferenciadas: una principal con capacidad para 402 espectadores y una segunda sala con 198 butacas. Esta iniciativa refuerza aún más el papel emblemático de Las Ramblas, consolidándolas como un pulmón cultural central dentro de la ciudad.
De esta manera se dispondrá en el centro urbano barcelonés de un par de espacios escénicos más. La gestión futura del teatro se decidirá mediante concurso público abierto, replicando así la fórmula empleada en otros equipamientos culturales municipales como la sala Paral·lel 62.
Múltiple uso: teatro y administración bibliotecaria compartiendo espacio
El edificio no solo mantendrá la actividad escénica sino que también albergará funciones administrativas importantes. Las dos plantas superiores quedarán reservadas para acoger las oficinas de los Servicios Centrales del Consorci de Biblioteques de Barcelona, combinando así usos culturales e institucionales dentro de un mismo emplazamiento estratégico.
