Los Comunes han escenificado este sábado en Sant Feliu de Llobregat el pistoletazo de salida de una nueva etapa en clave municipalista. Bajo el lema “Caminemos hacia 2027”, la formación ha reunido a más de 200 cargos electos, equipos locales y dirigentes en el Centre Cívic Les Tovalloles en una jornada que ha combinado diagnóstico político, trabajo organizativo y mensajes de ambición electoral. El objetivo es claro: reforzar el arraigo territorial y preparar el camino para disputar con fuerza las elecciones municipales de 2027.
El acto no solo ha servido para hacer balance del ciclo político actual, sino también para activar una estrategia que pone el foco en el mundo local como espacio clave de transformación social. En un contexto marcado por la incertidumbre económica, las tensiones en el acceso a la vivienda y el crecimiento de discursos reaccionarios, los Comunes reivindican los ayuntamientos como primera línea de respuesta a las necesidades de la ciudadanía.
Una hoja de ruta para crecer desde abajo
Durante la jornada, la formación ha desplegado diversas sesiones de trabajo centradas en la organización territorial, la movilización y la comunicación política. Este proceso culminará el próximo 9 de mayo, en el marco del Consell Nacional, donde se fijarán las líneas maestras de la estrategia municipalista.
La coordinadora nacional, Candela López, ha subratllat que la trobada marca un punt d’inflexió. “No és una jornada més, és una eina per créixer, per ampliar presència i per liderar una agenda social des dels municipis”, ha afirmat. López ha defensat la necessitat de construir un projecte que connecti amb “la Catalunya real, diversa, popular i mestissa”, i ha insistit en la importància de reforçar les estructures locals per guanyar capacitat d’incidència.
Ofensiva política y mirada puesta en Barcelona
El portavoz de los Comuns y candidato a la alcaldía de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha situado la jornada en una dimensión política más amplia y ha apelado a la movilización de toda la organización. “Salimos a ganar en 2027 para iniciar una nueva primavera municipalista”, ha proclamado, en un discurso con tono de ofensiva.
Pisarello ha reivindicado el municipalismo como motor de cambio y ha cargado contra el actual gobierno de Barcelona, a quien ha acusado de “parálisis” y de facilitar un modelo de ciudad más orientado al turismo que a las necesidades de los vecinos. También ha denunciado una bajada en la inversión en vivienda protegida y ha advertido del papel creciente de los fondos de inversión. “Barcelona necesita un alcalde que ponga a los vecinos por delante de los fondos buitre”, ha sentenciado.
La “política útil” como muro frente a la extrema derecha
Por su parte, la presidenta del grupo de los Comunes en el Parlament, Jéssica Albiach, ha centrado su intervención en el contexto político global y en el auge de la extrema derecha. Según Albiach, la mejor respuesta pasa por reforzar las políticas públicas que impactan directamente en la vida de la gente. “La mejor vacuna contra la extrema derecha es la política útil”, ha asegurado.
En este sentido, ha contrapuesto dos modelos de ciudad: “Algunos quieren barrios de miedo; nosotros queremos barrios de comunidad”. También ha aprovechado para reclamar más ambición al PSOE en materia de vivienda y para criticar la oposición de Junts a la prórroga de los contratos de alquiler, alertando de que podría dejar a miles de familias en situación de vulnerabilidad.
“Menos ruido y más soluciones”
La coordinadora nacional Gemma Tarafa ha sintetizado la estrategia de los Comuns con una apelación directa a la concreción política. “Menos ruido y más soluciones. Menos abstracción y más respuesta a los problemas reales”, ha afirmado ante los asistentes.
Tarafa ha defendido un municipalismo centrado en la resolución de conflictos cotidianos —desde el acceso a la vivienda hasta la calidad de los servicios públicos— y ha hecho un llamamiento a recuperar alcaldías y ampliar la presencia institucional en todo el territorio.
El mundo local como espacio de refugio
La dimensión más social de la jornada la han aportado diversos representantes del mundo local. La alcaldesa de El Prat de Llobregat, Alba Bou, ha reivindicado el papel de los ayuntamientos como espacios de proximidad y protección ante las dificultades. “Tenemos que ser la esperanza de la gente”, ha afirmado, poniendo el acento en la convivencia y la cohesión social como grandes retos.
También ha intervenido la exalcaldesa de Sant Feliu, Lídia Muñoz, que ha reivindicado la trayectoria del proyecto municipalista en la ciudad y ha anunciado su candidatura para recuperar la alcaldía. Su discurso ha combinado memoria y proyección de futuro, con una defensa de los valores que han definido la acción de los Comuns en el ámbito local.
Relevo generacional y continuidad
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ha sido protagonizado por la alcaldesa de Santa Perpètua de Mogoda, Isabel Garcia Ripoll, que recientemente ha anunciado su jubilación. En su intervención, ha querido poner en valor el carácter colectivo del proyecto. “Nada de lo que hemos construido es individual”, ha afirmado.
Con un mensaje de continuidad, Garcia Ripoll ha querido dejar claro que el relevo forma parte de la fortaleza del municipalismo de los Comuns. “No es un final, es un relevo”, ha remarcado, en una intervención que ha sido ampliamente aplaudida.
La vivienda, eje central del proyecto
Las políticas de vivienda han atravesado buena parte de las intervenciones y los debates de la jornada. Los Comuns han denunciado la falta de inversión en vivienda protegida y han reclamado medidas estructurales para frenar la especulación y garantizar el acceso a un derecho básico.
En este marco, la formación ha situado los barrios, la comunidad y los servicios públicos como los pilares de su proyecto político. El municipalismo, según han defendido, no es solo una estrategia electoral, sino una manera de entender la política: como una herramienta de transformación concreta, arraigada al territorio y capaz de mejorar la vida cotidiana.
Con la mirada puesta en el 2027, los Comuns buscan así reactivar su impulso municipalista y consolidarse como una fuerza decisiva en el mapa local catalán, reivindicando los ayuntamientos como espacios de certeza en tiempos de incertidumbre.