Inspección de Trabajo ha acudido este 4 de agosto a la oficina 35 de Correos de Barcelona para medir las condiciones climáticas del centro, después de que el día anterior los sindicatos UGT, CC.OO. y CGT interpusieran una denuncia a la institución y pararan la actividad laboral de la sucursal por un "exceso de temperaturas".
Fuentes de CC.OO. han explicado a Europa Press que Inspección ha realizado un requerimiento a Correos para que, cuando se solucione el problema, la actividad se reanude de acuerdo con el artículo 21 de la Ley de Protección de Riesgos Laborales, que permite a los trabajadores negarse a trabajar si se detecta que las condiciones de trabajo son "peligrosas".
CGT ha indicado en un comunicado que el centro seguirá paralizado hasta que la Conselleria de Empresa y Trabajo de la Generalitat "intervenga y decida las medidas que debe tomar la empresa para la reapertura", ya que es la autoridad laboral quien debe determinar si se reanuda o no la actividad. Así, CGT ha instado a la Conselleria a que "actúe y vigile para que se cumpla la Ley de Protección de Riesgos Laborales y para que se preserve la salud de los que están trabajando en la oficina".
Los delegados de prevención de riesgos laborales de la UGT, CC.OO. y CGT de Cataluña comunicaron que las temperaturas en la sucursal oscilaban entre los 32 y 33 grados, lo que podía conllevar "un grave riesgo" para la salud de los trabajadores.
Por su parte, Correos defiende que se trata de "una avería en el sistema de climatización que está a la espera de que la empresa proveedora facilite la pieza de recambio necesaria para solucionarla", asegurando que han instalado sistemas de refrigeración provisionales.
CC.OO. ha concretado por otra parte que los trabajadores se han trasladado a la sucursal número 1, en la plaza Letamendi y a la unidad de distribución 29, en la calle de Còrsega de Barcelona.