Un millar aproximado de médicos han protagonizado este viernes una manifestación que ha recorrido desde el Hospital del Mar hasta el Parque de la Ciudadela, en el marco de la novena jornada de huelga convocada por el colectivo desde octubre, y la segunda de esta semana. Al llegar cerca del Parlamento, los profesionales se han detenido para encontrarse con los miles de docentes también en huelga que tenían previsto confluir en este punto.
En la cabecera, una pancarta gritaba con contundencia: '¡Convenio médico, ya!'. Los médicos reclaman un "diálogo real" con las autoridades políticas y la adopción de "medidas estructurales" para hacer frente a la sobrecarga laboral y el agotamiento que sufren. El sindicato mayoritario Metges de Catalunya, responsable de convocar las huelgas, denuncia que el Departamento de Salud continúa "ignorando" estas demandas.
Los manifestantes, vestidos con batas blancas o uniformes profesionales, han exhibido carteles con mensajes como 'Médico cansado, paciente maltratado' y 'Sanidad pública y de calidad'. Durante el recorrido han gritado consignas dirigidas a la gestión sanitaria: "Pané, pa'ná", haciendo referencia crítica a la consejera Olga Pané, a quien también le han pedido la "dimisión".
Lugares simbólicos y momentos clave
La protesta arrancó en el Hospital del Mar, elegido por proximidad al Parlamento —donde estaba prevista la votación de los presupuestos retirados por el Govern para facilitar su negociación— y porque es el centro donde Olga Pané ejerció como gerente durante más de una década, según explican fuentes sindicales.
A las once y media de la mañana iniciaron el trayecto por la calle Marina. Durante el camino hicieron algunas paradas breves. Al llegar al Parque de la Ciudadela se detuvieron para dar paso a los docentes en huelga —la conocida marea amarilla— que se integraron con los profesionales sanitarios. Esta conjunción ha dado pie a gritos como: “Illa, escucha, se acerca una revuelta” o “Para escuelas y hospitales, los gastos militares”.
Reclamaciones sindicales: negociación directa con Salud
En declaraciones a los medios, Xavier Lleonart, secretario general del sindicato Metges de Catalunya, ha advertido que "el conflicto no terminará hasta que no haya una negociación directa y real con la administración para mejorar uno de los pilares básicos del estado del bienestar".
Lleonart lamenta que actualmente el Govern "hace como si oyera llover", tanto ante las protestas médicas como las docentes. Afirma claramente: "En el caso de los médicos no se ha sentado nunca a negociar; aunque algunos consejeros insistan en decirlo, eso no es cierto", recordando también la moción aprobada recientemente por el Parlament donde se pedía esta negociación efectiva.
El líder sindical alerta que sin avances palpables el sistema sanitario podría acabar colapsándose “como Rodalies”. Reprueba a la administración por no haber hecho "ningún gesto" hacia una solución y anuncia que esto implicará "más movilizaciones y presión".
Testimonios de los afectados: guardias maratonianas y desgaste
Betlem Cervelló, médica geriatra en un centro sociosanitario, pone énfasis en que la demanda central es disponer de un convenio médico propio para negociar condiciones laborales específicas. Asegura que los profesionales están “maltratados desde hace mucho tiempo” y alerta sobre el creciente número de expertos jóvenes reticentes a trabajar bajo estas condiciones.
Cervelló destaca especialmente el impacto físico intensísimo derivado de las guardias ininterrumpidas durante 24 horas: “Esto supone un desgaste físico impresionante” afectando ámbitos diversos como “la vida familiar y social”. Añade: “Las instituciones han pasado página mientras el sistema sanitario ha resistido gracias al esfuerzo voluntario de los profesionales, pero esta situación ya no aguanta más”. También hace referencia al período pandémico explicando: “Pasó la pandemia Covid-19; nos aplaudieron, pero ahora las condiciones laborales son muy malas”.
Por otro lado, Laura, especialista en Medicina Interna, subraya igualmente los problemas vinculados a los turnos continuos: “La mayoría de veces ni podemos descansar ni tocar cama durante estas guardias”, hecho que repercute directamente en la calidad asistencial. Reclama ampliar esta reivindicación más allá del colectivo médico incluyendo a todo el personal sanitario así como a pacientes afectados porque son los principales perjudicados cuando disminuye la atención debido al cansancio acumulado.
Afectación ciudadana: apoyo externo a las protestas
Esta misma protesta ha contado con presencia externa como Anna, paciente presente en el Hospital del Mar mostrando solidaridad hacia los facultativos. Ha declarado: “No puede ser que trabajen bajo estas condiciones precarias ni sometidos al 'esclavismo' derivado de estas guardias ininterrumpidas”. Y añade contundentemente: “Se deben erradicar inmediatamente; nadie puede estar 24 horas sin descanso.”