Con la llegada de la Semana Santa, los chiringuitos situados en la playa de Castelldefels se han puesto en marcha para iniciar la temporada. Los establecimientos están ultimando detalles técnicos, revisando los servicios e incorporando nuevas medidas medioambientales con el objetivo de ofrecer una experiencia más confortable, sostenible y atractiva para los visitantes.
Oferta musical mensual con límites estrictos
Esta temporada, cada chiringuito podrá organizar un máximo de un evento musical mensual. Según las normas establecidas, estas actuaciones deberán finalizar antes de las 21 horas y cumplir restricciones acústicas rigurosas: no podrán superar los 91 decibelios, mientras que la música habitual debe estar limitada a un máximo de 75 decibelios.
Además, no está permitido programar conciertos simultáneos en dos chiringuitos contiguos, y cada actuación no podrá exceder las dos horas. Los responsables de los locales dispondrán de limitadores acústicos calibrados y certificados, y deberán acompañar cada solicitud de actuación con un estudio detallado sobre el impacto sonoro.
Marcos Soler, concejal de Playas, ha afirmado que "en esta nueva licitación hemos querido que todos los chiringuitos puedan tener música en directo, que puedan hacer actuaciones". También ha remarcado que "todos los chiringuitos lo podrán hacer, una vez al mes, siempre en horario de tarde y con un nivel de decibelios que no puedan molestar y adecuados a lo que marca la ley. La idea es que cada propietario pueda dinamizar su chiringuito, pero respetando la convivencia y sin molestar a los vecinos".
Listado oficial de chiringuitos para el periodo 2026-2029
La playa contará este año con un total de 12 chiringuitos, fruto del proceso público de adjudicación para cuatro años (2026–2029). Estas son:
- Playa de la Pineda: Mona Roja, Chalito, Playeros, Ananda
- Playa de Lluminetes: Santa Garota, Bolero Beach
- Playa del Baixador: Tibu-ron, Dolce Vita, Ancla, Cocody, Iguana y Onador
Licitación exigente para garantizar sostenibilidad y calidad
El Ayuntamiento ha concedido las licencias después de un proceso selectivo muy riguroso orientado a asegurar una gestión sostenible del litoral. En total se presentaron 28 propuestas para cubrir las 12 ubicaciones disponibles.
Este proceso ha contado con el apoyo técnico de expertos procedentes de la Universidad de Girona, quienes han asesorado sobre criterios ambientales, sociales y culturales para garantizar coherencia con los objetivos municipales en materia de desarrollo sostenible.
Se han valorado aspectos como la capacidad de los proyectos para integrarse armónicamente en su entorno o el cumplimiento estricto de los requisitos medioambientales y sociales. El objetivo es potenciar una oferta innovadora orientada a mejorar continuamente tanto el servicio como el respeto por el medio ambiente.
Nuevas medidas medioambientales aplicadas a los chiringuitos
Dentro de los criterios incorporados destacan el incremento en colaboraciones entre chiringuitos y entidades ambientales locales —con actividades educativas o acciones divulgativas— así como una limpieza más frecuente de los lavabos para mantener un espacio saludable para los usuarios.
También se ha implantado el uso obligatorio de espumadores de aceites industriales o alimentarios con el fin de impedir vertidos tóxicos a la red pública —una acción clave para minimizar el impacto ecológico durante toda la temporada.