Más de 3.000 personas, según cifras provisionales, han participado este sábado por la tarde en la Carrera Antirracista de Barcelona para reclamar más justicia social y menos racismo. Se trata de la segunda edición de la iniciativa, organizada por la cooperativa Top Manta y otras entidades sociales y antirracistas.
“Queremos demostrar que no solo existe la extrema derecha, sino que hay muchas personas que quieren luchar para conseguir más justicia social”, ha explicado uno de los portavoces de Top Manta, Lamine Sarr. Los organizadores se han mostrado muy satisfechos con la respuesta ciudadana, especialmente porque los 1.500 dorsales se agotaron hace tres semanas, aunque personas sin dorsal también han podido participar en los 5 kilómetros de recorrido.
La carrera se ha celebrado en un ambiente festivo y con altas temperaturas. Los participantes han empezado a correr hacia las seis y diez de la tarde, entre los ánimos del público y con cánticos como “¡Barcelona antirracista!” y “fuera fascismo”. La jornada también ha incluido música, cocina africana y un espacio dedicado a los niños.
“Más que una competición es una fiesta”, ha afirmado Sarr, que ha avanzado que el año que viene esperan poder celebrarla en el centro de Barcelona y llegar a los 5.000 dorsales.
Este año, la carrera también se ha replicado en otros puntos de Cataluña, como Sabadell, la Garrotxa, Solsona, Vic y Manresa. “Queremos una Cataluña antifascista y antirracista”, han gritado desde la organización justo antes del inicio de la prueba.
Top Manta, cooperativa fundada por manteros de la ciudad, trabaja para promover la regularización de personas migrantes, denunciar “las injusticias del sistema” y generar empleo digno. Según la organización, sus talleres locales producen piezas creativas que se han convertido en un “símbolo de resistencia, solidaridad y justicia social”. Decenas de voluntarios y entidades sociales han colaborado en la organización de la carrera.
