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Los problemas en la alta velocidad entre Barcelona y Madrid continúan este martes y ya se traducen en retrasos de más de dos horas, largas esperas y aglomeraciones en la estación de Sants. Las afectaciones derivan todavía del incendio que el domingo afectó a un convoy en Ricla, en Aragón, y que obliga a mantener restricciones en un tramo de la línea.
La situación ha sido especialmente complicada durante las primeras horas de la mañana en Barcelona. Decenas de pasajeros se han concentrado en el vestíbulo de Sants, ya que solo podían acceder a la zona de espera de la alta velocidad aquellos que tenían una vía asignada.
Algunos usuarios han descrito momentos de “caos”, sobre todo alrededor de las ocho y media, cuando la acumulación de pasajeros ha sido más intensa y la información disponible se limitaba principalmente a los avisos de las pantallas.
Un tren de las 8.30 horas, aplazado hasta las 11
Entre los afectados se encuentra Samantha Simon, que debía coger un tren a las 8.30 horas y ha visto cómo la salida se aplazaba hasta las 11. “Estábamos aquí hacia las ocho y hemos visto que había mucha cola y un poco de caos”, ha explicado. Según la pasajera, durante los momentos de más afluencia “había mucha gente que quería entrar y faltaba un poco de información”, aunque posteriormente un trabajador de Renfe ha conseguido organizar a los viajeros.
“Solo podía pasar la gente que tenía una vía asignada y el resto teníamos que estar fuera”, ha relatado.
Las afectaciones no se han limitado a los servicios de Renfe y también han perjudicado a los trenes de las operadoras privadas.
Horas de trabajo perdidas por los retrasos
David Garcia debía salir de Barcelona hacia Zaragoza a las 7.50 horas con un tren de Iryo por motivos laborales. La operadora le avisó a primera hora que el servicio acumularía unas dos horas de retraso, lo que le ha permitido retrasar la llegada a la estación.
La demora, sin embargo, le supondrá “la pérdida de dos horas efectivas de trabajo” y previsiblemente el retraso de una reunión en Burgos, donde tenía previsto continuar el trayecto en coche desde Zaragoza.
Una situación similar ha vivido Carlos Patarro, que había llegado a Sants a las siete de la mañana para coger un tren hacia Lleida una hora más tarde. Ante una demora prevista de dos horas, ha optado por salir de la estación para desayunar en lugar de esperar de pie.
“Si sale a la hora que pone, llegaré a las 11.00 horas a Lleida, o sea, tres o cuatro horas de trabajo perdidas”, ha lamentado.
También se han registrado demoras en sentido contrario. Un AVE procedente de Girona y con destino Barcelona ha llegado a Sants con aproximadamente media hora de retraso, según ha relatado una de las pasajeras.
Una sola vía y limitación a 80 km/h
El origen de las alteraciones continúa situado entre Ricla y Plasencia de Jalón. Este martes por la mañana, los trenes solo pueden circular por una de las vías y lo hacen con una limitación temporal de velocidad de 80 km/h.
Paralelamente, continúan los trabajos para retirar el material afectado por el incendio del domingo y reparar la infraestructura ferroviaria.
La reducción de la capacidad del corredor está provocando un efecto en cadena sobre las diferentes circulaciones entre Barcelona, Zaragoza y Madrid.
Renfe agrupa trenes para intentar reducir el impacto
Ante las restricciones, Renfe ha reorganizado varios servicios con trenes de doble composición. La compañía está agrupando algunas circulaciones y modificando horarios de salida para adaptar la oferta a la capacidad disponible de la línea.
Esta operativa se mantendrá durante la jornada mientras continúen las tareas de reparación y las limitaciones ferroviarias en el tramo afectado.