La AP-7 vuelve a concentrar buena parte de las complicaciones viarias este viernes por la tarde, en la primera fase de la operación salida del fin de semana de la Segunda Pascua. Según el Servei Català de Trànsit, la autopista ha llegado a acumular hasta 40 kilómetros de retenciones sumando diferentes tramos y en ambos sentidos de la marcha.
Trànsit prevé que cerca de 600.000 vehículos salgan del área metropolitana de Barcelona entre este viernes y el sábado por la mañana, hecho que ha incrementado notablemente la presión en las principales vías catalanas, especialmente en la AP-7.
Las primeras complicaciones se han empezado a notar desde primera hora de la tarde, en buena parte a causa de accidentes de poca gravedad y también de algunas averías que han ralentizado la circulación en diversos puntos del recorrido.
Los tramos más afectados se han registrado a la altura de Llinars del Vallès y Santa Perpètua de Mogoda, pero también se han producido retenciones en zonas como la Roca del Vallès, Montmeló, Barberà del Vallès, el Papiol, Castellví de Rosanes y el Perelló.
El Servei Català de Trànsit recomienda a los conductores consultar el estado de las carreteras antes de salir, mantener la prudencia y prever más tiempo de desplazamiento durante las horas de máxima movilidad.
