Cannabis y esquizofrenia: nuevas evidencias demuestran que el consumo afecta el tratamiento

El estudio del Hospital del Mar, de Barcelona, refuerza la recomendación de no consumir cannabis en personas con trastorno psicótico

05 de febrero de 2026 a las 09:46h
Actualizado: 05 de febrero de 2026 a las 10:35h

Un reciente estudio de l'Institut de Recerca de l'Hospital del Mar muestra que el consumo de cannabis se asocia con un incremento de la inflamación cerebral, hecho que puede influir en la capacidad terapéutica de los tratamientos antipsicóticos.

El trabajo ha analizado imágenes de resonancias magnéticas cerebrales de un centenar de personas, tanto pacientes que habían sufrido un primer episodio psicótico como voluntarios sanos, mediante una nueva técnica que mide el agua libre extracelular. Es el primer estudio que utiliza esta técnica para estudiar el efecto del consumo de cannabis en psicosis.

Los resultados los publica la revista Molecular Psychiatry y refuerzan la recomendación de no consumir cannabis en personas con trastorno psicótico.

Las personas que sufren un primer episodio psicótico y consumen cannabis presentan más inflamación cerebral que aquellas que sufren el mismo trastorno, pero no consumen esta sustancia. Un efecto que es el contrario de lo que ocurre en el caso de las personas sanas.

Este hecho puede explicar la menor capacidad terapéutica de los tratamientos que se utilizan en este trastorno en personas que consumen cannabis, según indican los resultados de un estudio encabezado por un equipo del Hospital del Mar Research Institute, que publica la revista Molecular Psychiatry.

El consumo de cannabis es uno de los factores de riesgo de psicosis mejor documentados, así como uno de los elementos que pueden influir en el inicio del trastorno. Se calcula que entre el 30 y el 50% de las personas que sufren un primer episodio psicótico son consumidoras de esta sustancia.

El nuevo estudio liderado por el Instituto de Investigación del Hospital del Mar ha utilizado por primera vez una nueva técnica que mide el agua libre extracelular, marcador de inflamación, en imágenes cerebrales obtenidas con resonancia magnética de difusión para poner en evidencia una asociación del consumo de cannabis sobre la inflamación cerebral, uno de los factores menos conocidos en la psicosis

De izquierda a derecha, Amira Trabsa, Daniel Bergé, Laura Martínez Sadurní

En el estudio han participado 62 pacientes diagnosticados de forma reciente y 38 controles. Y los resultados del trabajo muestran diferencias en la inflamación cerebral entre las personas que sufren un primer episodio psicótico en función de si consumen cannabis o no. Diferencias que también se ven en las personas que no tienen psicosis, aunque consuman

Un hecho que, según el Dr. Daniel Bergé, psiquiatra del Hospital del Mar y miembro del Grupo de Investigación en Neuroimagen en Trastornos Mentales del Hospital del Mar Research Institute,  "sugiere una asociación entre el uso de cannabis y alteraciones en el sistema inflamatorio en los primeros episodios psicóticos".

A la vez, los resultados obtenidos indican que el cannabis puede influir en la capacidad de los tratamientos contra la psicosis de reducir esta inflamación. En este sentido, "la potencial asociación del consumo de esta sustancia con la alteración de la reducción de la inflamación cerebral lograda gracias a los tratamientos antipsicóticos nos ofrece una visión de uno de los posibles factores que influyen en el bajo éxito del tratamiento en estos pacientes", añade el Dr. Bergé

Los investigadores apuntan que el uso del cannabis puede estar vinculado a diversos aspectos de la respuesta del sistema inmunitario que conducen a una disfunción de su respuesta. Un factor que puede representar una susceptibilidad más elevada a la psicosis

Imágenes de resonancia magnética cerebral que muestran las áreas de la materia blanca donde los cambios en inflamación cerebral asociados al tratamiento antipsicótico varían según el consumo previo de cannabis

Ante estas conclusiones, la Dra. Laura Martínez Sadurní, también autora del trabajo, psiquiatra del Hospital del Mar e investigadora del Grupo de Investigación en Salud Mental de su instituto de investigación, explica que "en la práctica diaria ya transmitimos a los pacientes que el consumo de cannabis puede influir en el hecho de que tengan más síntomas psicóticos y que la evolución sea peor".

Ahora, pero, las conclusiones del nuevo estudio añaden nuevas evidencias. Así,  "el hecho de saber que el cannabis interfiere en el efecto positivo de los antipsicóticos, nos permite dar de forma más contundente indicaciones de que su consumo está contraindicado después de un primer brote psicótico".

El trabajo ha contado con financiación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), a través de las convocatorias del Fondo de Investigaciones Sanitarias.