El calor pone contra las cuerdas el transporte público: 'El andén es la muerte'

A pesar de que la mayoría de trenes, autobuses y metros disponen de aire acondicionado, los usuarios denuncian que el calor se hace especialmente duro fuera de los vehículos

20 de agosto de 2026 a las 08:26h

Las altas temperaturas de este verano están haciendo más difícil el uso del transporte público en Barcelona, especialmente en los espacios de espera, los andenes y los accesos a las estaciones. Aunque la mayoría de trenes, autobuses y metros disponen de aire acondicionado, los usuarios denuncian que el calor se hace especialmente duro fuera de los vehículos.

"El andén es la muerte", explica Joan, usuario habitual del metro, que reconoce que durante los meses más calurosos utiliza el transporte público incluso para ir al trabajo, precisamente para evitar caminar por la calle.

El calor se concentra en los andenes y en los pasillos

En el interior de los vagones del metro, la climatización permite viajar con una temperatura más confortable. El problema aparece cuando los pasajeros deben permanecer en los andenes o atravesar pasillos, escaleras y accesos con poca ventilación.

Algunos usuarios recurren a los abanicos tradicionales y otros utilizan pequeños ventiladores eléctricos para soportar la espera.

La situación es especialmente complicada para personas vulnerables. Juana explica que durante las horas de más calor sufre "fatiga" y "ahogo" cuando tiene que coger el metro o el bus. Por eso intenta adaptar sus horarios y salir solo por la mañana y por la tarde.

El bus permite refugiarse del calor durante la espera

Los usuarios del autobús describen una situación un poco más soportable. Los vehículos también disponen de aire acondicionado y, mientras esperan, los pasajeros pueden buscar zonas de sombra o espacios más frescos.

Núria explica que prefiere esperar lejos de la parada, en una zona donde hay más frescor, mientras que Julieta apunta que el problema aparece cuando el autobús acumula retraso y obliga a los usuarios a pasar 20 minutos o más expuestos al calor.

El calor también afecta a las estaciones de Rodalies

En las estaciones de Plaça Catalunya, Passeig de Gràcia y Sants, los usuarios también denuncian las altas temperaturas.

Una usuaria habitual de Rodalies explica que los trenes suelen estar bien climatizados, pero que el calor aparece antes de entrar en el convoy y después de salir de él. Por eso reclama la instalación de aires acondicionados o ventiladores en las estaciones.

Otra usuaria considera que la temperatura en los andenes es "insoportable" y asegura que solo consigue escapar del calor cuando entra en el tren o sale al exterior.

TMB descarta climatizar los andenes del metro

Desde Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) explican que toda la flota de metro y autobuses dispone de aire acondicionado. En el caso de los autobuses, el sistema se activa entre el 1 de junio y el 30 de septiembre.

La red de metro también dispone de sistemas de renovación del aire, pero TMB descarta climatizar las estaciones porque considera que sería "del todo ineficiente e insostenible".

La operadora recuerda que hace años se hizo una prueba piloto de aire acondicionado en la estación de Sagrada Família de la L5, pero los resultados no fueron favorables. El movimiento de los trenes hace que el aire caliente de los túneles entre constantemente en las estaciones, dificultando la refrigeración.

Renfe refuerza el mantenimiento de los sistemas de climatización

Renfe asegura que los sistemas de climatización de sus trenes forman parte de los programas habituales de mantenimiento preventivo y que se refuerzan con campañas específicas durante los periodos de temperaturas extremas.

Los sistemas están preparados para funcionar con temperaturas exteriores de entre -10 y 40 grados, con el objetivo de mantener unas condiciones de confort adecuadas en el interior.

Cuando las temperaturas exteriores superan los 40 grados, y especialmente si llegan a los 45, se pueden activar mecanismos automáticos de protección para evitar averías. La apertura frecuente de puertas y la entrada constante de aire caliente también pueden dificultar la climatización.

Las entidades alertan de que el calor ya afecta a la accesibilidad

El calor no es solo una cuestión de confort, según las entidades de defensa del transporte público. Adrià Ramírez, vicepresidente de la Associació per a la Promoció del Transport Públic (PTP), considera que las temperaturas extremas se están convirtiendo en una cuestión de accesibilidad.

Ramírez alerta de que, a partir de determinados umbrales de temperatura, algunas personas pueden dejar de poder hacer trayectos habituales, especialmente gente mayor o personas con determinadas enfermedades.

También señala el "shock térmico" entre los trenes y metros climatizados y los andenes, que puede provocar que algunos usuarios prefieran alternativas más largas o incluso eviten determinados desplazamientos.

Por su parte, Anna Gómez, portavoz de Dignitat a les Vies, denuncia que el calor agrava los problemas de un sistema de Cercanías que considera que "ya está enfermo". Señala especialmente las estaciones de Passeig de Gràcia, Plaça Catalunya y Sants, así como la estación de França, donde asegura que las temperaturas también son elevadas.

Las entidades alertan así que el calor extremo puede acabar expulsando usuarios del transporte público justo cuando se reclama potenciar su uso como una alternativa al vehículo privado.

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