La circulación de la línea R3 de Rodalies ha quedado interrumpida este miércoles por la tarde entre las estaciones de Sant Martí de Centelles y el Figaró (Vallès Oriental) después de que una roca de grandes dimensiones haya caído a la vía. El tren que se ha encontrado el obstáculo circulaba sin pasajeros y ha podido evitar el choque.
Ante la incidencia, Renfe ha habilitado un servicio alternativo por carretera entre la Garriga y Ripoll para garantizar la movilidad de los viajeros mientras se resuelve la situación.
SIGUEN LOS TRABAJOS PARA RETIRAR EL DESPRENDIMIENTO
Adif ha informado que técnicos trabajan para retirar las rocas y la tierra caídas con el objetivo de restablecer la circulación tan pronto como sea posible.
La incidencia llega pocas horas después de que el tramo entre La Garriga y Ripoll se haya reabierto este mismo miércoles por la mañana. La circulación, sin embargo, se había reanudado con limitaciones de velocidad que ya provocaban tiempos de trayecto más largos de lo habitual.
La reapertura se había autorizado una vez recibidos los certificados de seguridad correspondientes y después de realizar una última “marcha blanca” con trenes sin pasajeros para comprobar el estado de la infraestructura.
LA LÍNEA HABÍA SIDO CORTADA DURANTE SEMANAS
La línea R3 hacía aproximadamente un mes y medio que estaba completamente cortada en este tramo a causa de las inspecciones que se activaron en la red ferroviaria después del accidente de tren de Gelida.
El nuevo corte vuelve a afectar una línea que en los últimos meses acumula incidencias y alteraciones del servicio.
