Las primeras inspecciones realizadas a los inmuebles afectados por el socavón que apareció el martes durante las obras de construcción de la línea 9 del metro, concretamente en el barrio de Sant Gervasi – la Bonanova, no han detectado "ninguna afectación" o "patología que comprometa la integridad de los edificios ni que represente un riesgo para su estabilidad", según ha comunicado el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica.
Tareas inmediatas y mantenimiento programado
Después de haber estabilizado el terreno con el relleno con hormigón de la cavidad provocada, la consejería ha ordenado comenzar los trabajos de consolidación para garantizar la seguridad del subsuelo. En cuanto a la tuneladora encargada de excavar el tramo central, esta dejará próximamente el área donde se encuentran los edificios —manteniéndose bajo tierra— para someterse al mantenimiento ya previsto.
Información directa a los vecinos y retorno progresivo
Los responsables técnicos encargados de las obras informaron el pasado jueves a los vecinos sobre el estado actual de los trabajos y las actuaciones previstas en los próximos días. Según se ha indicado, las personas desalojadas podrían comenzar a reincorporarse a sus domicilios de manera gradual a partir de este sábado.
Continuidad en las inspecciones
El objetivo principal es asegurar tanto la estabilidad del subsuelo como comprobar detalladamente el estado de los inmuebles cercanos, avanzando hacia una normalización progresiva «con las máximas garantías de seguridad». La primera ronda de inspección ha cubierto todos los edificios accesibles hasta ahora sin detectar afectaciones estructurales. Estas verificaciones continuarán desarrollándose «de manera exhaustiva» con la participación conjunta de técnicos especializados, Bomberos y expertos en patología constructiva.
Datos sobre la tuneladora y estado actual del proyecto
Según han explicado los equipos técnicos, la cavidad se produjo en un punto donde la tuneladora ya había avanzado previamente. El Departamento detalla que esta maquinaria continuará operativa bajo tierra fuera del área de edificios antes de iniciar el mantenimiento planificado, durante el cual se realizará un control exhaustivo.
La tuneladora reanudó la actividad en el tramo central el pasado octubre de 2025 después de una parada provocada por el desgaste causado durante los trabajos, hecho que requirió sustituir una rueda cortadora. El 2026 está previsto como el año final para completar esta fase de excavación entre Zona Universitària y Lesseps.
Además, hay que recordar que el proyecto había quedado paralizado en 2024 en Mandri a raíz del contacto con materiales geológicos complejos como granito, pizarras y areniscas. Esta circunstancia retrasó considerablemente la finalización prevista hasta Lesseps.
El equipo se reforzó con una nueva rueda cortadora para afrontar este tramo central después de los múltiples retrasos acumulados en una línea que ha estado prácticamente una década paralizada por problemas financieros.