El bebé de seis semanas agredido y violado en Barcelona ya tiene una nueva familia

El menor ingresado hace un mes por fracturas y lesiones compatibles con agresiones ha dejado la UCI con evolución favorable

15 de abril de 2026 a las 18:07h

El bebé que presuntamente ha sido víctima de maltrato continuado y abuso sexual por parte de sus padres ha salido este miércoles del Hospital Vall d'Hebron, donde había estado ingresado durante casi un mes. Los primeros días se mantuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y a partir de ahora, el menor irá con una familia de acogida, según ha avanzado El Periódico y confirmado a la ACN.

Ingresos previos y detección de los maltratos

El bebé ingresó en Vall d’Hebron el 16 de marzo después de ser derivado desde el Hospital de Sant Pau, donde se le había diagnosticado una fractura en el fémur. A raíz de los indicios evidentes que apuntaban a maltratos, los progenitores fueron encarcelados preventivamente y la Generalitat asumió la custodia del niño.

Síntomas clínicos e investigación en curso

El infante, con solo seis semanas en el momento de su ingreso, presentaba signos evidentes de agresiones reiteradas. Además de múltiples fracturas óseas —en costillas, cabeza y nariz— también se detectó una perforación anal compatible con violencia sexual. Los médicos han advertido que estas lesiones podrían provocar secuelas neurológicas o físicas permanentes.

Por otro lado, una testigo había alertado previamente sobre actitudes violentas del padre en un centro de atención primaria. Esta persona presenció cómo el hombre alimentaba al bebé bruscamente y le tapaba la boca cuando lloraba; acto seguido lo comunicó a los profesionales sanitarios aunque no queda claro si se activó algún protocolo en aquel momento.

Contexto sanitario previo al diagnóstico definitivo

Antes de que en Sant Pau se activara el protocolo por sospecha de maltrato infantil, el bebé había pasado por cuatro centros médicos diferentes sin que se identificaran las lesiones graves. La situación solo se aclaró después del traslado a Vall d’Hebron.

Afectaciones legales a los progenitores

Tanto el padre, un hombre de 42 años empleado en una fábrica, como la madre, enfermera de 43 años trabajadora en el mismo hospital donde estaba ingresado el niño, están encarcelados preventivamente acusados por los delitos de maltrato continuado, lesiones muy graves y agresión sexual. La defensa ha solicitado realizar pruebas genéticas para explorar si las lesiones podrían tener relación con alguna patología congénita aunque las heridas muestran mejor recuperación desde que el menor está bajo atención médica especializada.

Diligencias judiciales complementarias

El juzgado encargado ha ordenado nuevas investigaciones incluyendo declaraciones a personas cercanas a la pareja así como informes médicos de los dos progenitores. También se interrogará al personal sanitario responsable de los diferentes momentos asistenciales del bebé.

Además, los Mossos d’Esquadra han recogido testimonios entre familiares y vecinos; algunos describen al padre como “muy bestia”. El Departamento de Salud ha iniciado una revisión exhaustiva sobre todas las visitas médicas efectuadas desde el nacimiento para detectar posibles indicios previos no identificados antes.

Perfil familiar inicialmente estable

Se ha subrayado que los padres conformaban una familia estructurada sin antecedentes ni requerimientos previos a los servicios sociales; el nacimiento del bebé era muy esperado. Al preguntarles sobre las causas de los traumatismos detectados negaron cualquier responsabilidad afirmando: “no encontramos ninguna explicación” por el cuadro clínico observado.