Eliminar gradualmente los pagos en efectivo, hasta su "desaparición definitiva". Esta es una de las medidas en el ámbito fiscal que plantea el PSOE en una Proposición no de Ley para mejorar la eficacia del sistema tributario y la lucha contra el fraude en un contexto de crisis económica.
Así consta en una Proposición del pasado abril sobre la "orientación del sistema tributario ante la crisis provocada por el coronavirus". La idea es llevar la propuesta a debate en la Comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados, recoge el texto en el Boletín Oficial de las Cortes Generales.
La crisis sanitaria y las medidas para cortar los contagios han llevado a una crisis económica, se argumenta. A su vez, "las crisis económicas y sociales siempre conllevan bajadas en la recaudación de impuestos, que se traducen en menos ingresos que debilitan la financiación de las políticas públicas". Esto se combina, se apunta en el texto de la Proposición, con un "deterioro de la conciencia tributaria", un "nuevo virus que se propaga en tiempos de crisis".
Por todo ello se plantea la Proposición, que consta de una batería de medidas, entre ellas la "eliminación gradual del pago en efectivo, con el horizonte de su desaparición definitiva", sin darse más detalles.
En la actualidad, en el marco de la prevención y lucha contra el fraude, no pueden darse pagos en efectivo superiores a 2.500 euros -o su equivalente en moneda extranjera- si una de las partes es "empresario o profesional", según se explica en el portal de la Agencia Tributaria.
Fuentes de Hacienda han informado a Efe este sábado que en el anteproyecto de ley contra el fraude fiscal, que decayó con las elecciones, ya figuraba rebajar el límite de 2.500 a 1.000 euros los pagos en metálico. Y han precisado que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se ha mostrado favorable a aprobar la ley contra el fraude esta legislatura.
En la Proposición también se incluyen el "impulso de las medidas de control y seguimiento, con el fin de facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y dificultar la existencia de la economía sumergida" o "fomentar una cultura tributaria responsable y voluntaria, promoviendo y facilitando el cumplimiento de las obligaciones tributarias, especialmente en tiempos de crisis".