El segundo año de vida es una etapa muy importante en el desarrollo del niño. En este período, por ejemplo, el niño aprende a caminar, interactúa más, empieza a hablar y mejora su motricidad fina.
Un aspecto fundamental a tener en cuenta es el ritmo de maduración del niño. Cada uno es diferente y aprende a hacer las cosas a una edad diferente, por lo que no se le debe forzar.
EL JUEGO es una parte básica en todas las fases del desarrollo. A través del juego el niño aprende, y se relaciona con el ambiente que le rodea. Otros ejemplos de juegos que se pueden hacer con él en esta etapa son:
Hacer torres o apilar objetos. Encajar piezas grandes de diferentes formas y colores. Montar rompecabezas sencillos. Hacer rodar coches. Juegos de plastilina. Juegos y cuentos de animales para que los aprendan a reconocer e imitar sus sonidos. Jugar con muñecas e irles enseñando las partes del cuerpo. También puede participar en tareas sencillas de la cocina, como mezclar ingredientes. En cuanto al lenguaje, el niño empieza a decir sus primeras palabras. Se les debe hablar mucho, con frases cortas y sencillas de entender. Hay que repetir muchas veces las palabras, para que las vayan entendiendo.