Los restaurantes organizan cenas de empresa "en zapatillas"

19 de noviembre de 2020 a las 09:32h
Las restricciones por la pandemia en el sector de la restauración hacen prever una campaña de Navidad del todo insólita. Por eso, algunos restaurantes ya han empezado a ingeniar fórmulas originales para tratar de subsistir en una de las épocas más fuertes del año. Y algunos lo hacen con mucha imaginación. Es el caso, por ejemplo, del restaurante Somiatruites de Igualada, que ofrece celebrar la cena de empresa "en zapatillas". Se trata de una cena a domicilio que incluye un juego para que cada comensal pueda hacerlo desde casa. Por otra parte, en Mura (Bages), el restaurante Cal Carter, con casi medio siglo de trayectoria, ofrece cestas de Navidad con algunos de sus platos más tradicionales.
El mes de diciembre tradicionalmente es uno de los más fuertes del año para el sector de la restauración, ya que se organizan las cenas de empresa y las comidas familiares o de grupos de amigos. Las restricciones por la covid-19 hacen que muchos restauradores busquen alternativas ante la imposibilidad de que se puedan hacer encuentros de grupos grandes. "El mes de diciembre es muy importante para nosotros y hemos buscado alternativas para que se puedan hacer comidas de Navidad o cenas de empresa en casa", explica a la ACN uno de los responsables del restaurante Somiatruites de Igualada, Xavier Andrés. De este modo, el Somiatruites ha querido reinventar la cena de empresa y ofrecerla de una manera diferente y original. La han bautizado como "Cena de empresa en zapatillas" y el objetivo es que las empresas no renuncien a organizar las tradicionales cenas de Navidad, una de las principales fuentes de ingresos de los restaurantes. El día y la hora acordados, el restaurante Somiatruites hará llegar la cena personalizada a la sede de la empresa para que cada uno se la pueda llevar a casa ya terminada y no tenga que cocinar nada. La cena incluirá un juego que los comensales podrán hacer en casa y que consiste en combinar y emplatar los diferentes productos de la manera más creativa posible, colgar una foto del plato en las redes sociales y competir con los compañeros de trabajo para ver quién ha conseguido la mejor presentación. La propuesta ganadora se llevará una experiencia en el Somiatruites, que puede ir desde un menú en el restaurante hasta una noche de hotel. Andrés relata que viven la situación causada por la covid-19 y las restricciones al sector "con resignación": "por responsabilidad sanitaria hemos cumplido todas las restricciones, como todo el mundo". Sin embargo, el responsable del restaurante de Igualada asegura que han intentado "no parar en ningún momento". "Desde el primer día hemos hecho servicio a domicilio y hemos tenido el hotel abierto para la gente que viene de fuera a trabajar", asegura Andrés, que añade que "estamos luchando para tratar de tener el máximo de trabajadores en activo y, dentro de esta anormalidad, ser lo máximo de normales posibles". El restaurante tiene un tercio de la plantilla trabajando y el resto en ERTE. Platos tradicionales en una cesta El restaurante Cal Carter de Mura, en el Bages, es uno de los de toda la vida. Con casi medio siglo de trayectoria, algunos de sus platos se han convertido en todo un referente culinario. Y, por eso, ahora el establecimiento propone cestas de Navidad con algunos de estos platos. Garbanzos gratinados con bacalao, el poti-poti o el baietó son algunos ejemplos de unos platos que el restaurante ofrece envasados al vacío y que el comensal debe terminar de preparar y emplatar en casa. "No concibo una croqueta si no está recién frita. Yo te ofrezco la croqueta perfecta y tú te la tienes que freír en casa para que sea realmente buena", explica el jefe de cocina del restaurante, Jordi Perich. Según el responsable del local, los números difícilmente saldrán, pero hacer estas cestas es "una obligación moral" no sólo para mantener el contacto con los clientes, sino también para mantener la subsistencia de los productores que abastecen el restaurante. "A las verdes y a las maduras, nosotros existimos porque ellos existen y son familias, agricultores, viticultores... sin ellos, Cal Carter no existiría", asegura Perich. Las cestas se presentan con todo lujo de detalle, y se pueden personalizar.