La artrosis es una enfermedad progresiva que se desarrolla después de años de desgaste normal en el cuerpo, y es relativamente común entre las personas mayores de 55 años.
Afecta a todos los elementos estructurales de la articulación e implica una interrupción en la producción y mantenimiento del cartílago articular y una sobreproducción de mediadores inflamatorios.
La artrosis se caracteriza por la destrucción del cartílago articular y el hueso subcondral (hueso que proporciona soporte para el cartílago), que conduce al dolor, inflamación y rigidez en las articulaciones. Las dos articulaciones más afectadas en adultos son las caderas y las rodillas.
Hasta hace poco, la mayoría de los tratamientos para la artrosis se centraban en aliviar los síntomas. El tratamiento más común para la artrosis son los antiinflamatorios no esteroides (AINEs), que no abordan el problema fundamental de la pérdida de cartílago y también puede tener efectos secundarios graves con el uso a largo plazo, como úlceras gastrointestinales, sangrado interno o insuficiencia hepática.
No obstante, durante la última década, se han hecho esfuerzos en la investigación de compuestos que pueden detener o retrasar el daño al cartílago causado por este desorden. Uno de los más nuevos se obtiene a partir de los huevos de gallinas, se trata de la Membrana Interna de la Cáscara del Huevo.
Cuando pelamos un huevo cocido es fácil apreciar una "tel", difícil de separar con las manos y muy resistente a la rotura. Esta "tel" es la membrana de la cáscara del huevo y, aunque en realidad consta de dos capas, comúnmente la llamamos como una sola: Membrana Interna de la Cáscara del Huevo o "Inner Eggshell Membrane" en inglés.
A partir de ellas se elabora un complemento alimenticio que después de su extracción mantiene su riqueza en componentes activos y más de un 90% de proteínas. Es un suplemento indicado como soporte nutricional para la salud y el bienestar de las articulaciones.
