Casi la mitad de los profesionales sanitarios españoles ha tenido durante la primera ola de Covid síntomas de un trastorno de salud mental. Aunque se trate de síntomas explicados por los propios profesionales a través de una encuesta epidemiológica y no por un diagnóstico psiquiátrico, el volumen es muy alto: seis veces más indicios de depresión mayor que lo que señalan encuestas europeas anteriores.
El 3,5% reconoce que tuvo ideas de suicidio, de cómo hacerlo. Otro 4,5% admite ideas de muerte pasivas: deseaba dormirse y que desapareciera todo. Y este sufrimiento que reflejan las cifras interfiere notablemente en la vida personal, laboral y social del 14,5% de los profesionales. El 80% estaba en contacto directo con la enfermedad.
Estos resultados forman parte del estudio llevado a cabo por Epidemiología del instituto de investigación IMIM del hospital del Mar, del Ciber de Salud Mental y del de Salud Pública. Lo ha dirigido el investigador del IMIM Jordi Alonso y han participado más de 9.000 profesionales de todos los estamentos, de 18 centros sanitarios situados en seis comunidades autónomas.
"Representan a 100.000 trabajadores y los resultados muestran una mayor vulnerabilidad cuando ya se ha tenido antes algún problema de salud mental, cuando se es mujer, cuando se está expuesto a la Covid constantemente y cuando además hay mala formación e inseguridad financiera", explica Jordi Alonso a La Vanguardia.
