La Llama del Canigó ha llegado esta tarde a la Plaza del Rey de Barcelona y ha sido recibida de manera solemne, por parte de los Gigantes de la ciudad, los Cabezudos Macers y el Águila de la ciudad. En esta ocasión, al igual que el año pasado, se ha hecho de manera excepcional en la Plaza del Rey. Con el fuego de la Llama se encenderán las hogueras de toda la ciudad. El acto de este año ha estado marcado por la salida de los líderes independentistas de las prisiones. En declaraciones a la ACN, Blanca de Llobet, miembro de la Junta nacional de Òmnium Cultural, ha explicado que ha sido un día "muy importante y emocionante" que ha coincidido con la Llama del Canigó.
Blanca de Llobet ha dicho que como el año pasado el reparto de la Llama del Canigó en los barrios de Barcelona se ha hecho en la Plaza del Rey. "Normalmente se hace en la Plaza Sant Jaume, pero esta es una plaza más cerrada y es más fácil controlar quién entra y quién sale". De Llobet ha remarcado que es una tradición de los Países Catalanes.
El recibimiento de la Llama del Canigó ha comenzado con un concierto de la Cobla Sant Jordi – Ciudad de Barcelona y con la llegada de la Llama se ha interpretado 'Muntanyes del Canigó'. Después del encendido del pebetero y los bailes del Águila y de los Gigantes de la ciudad, los representantes de cada barrio han 'cogido' el fuego que encenderá las hogueras de toda Barcelona. El acto ha terminado con el Canto de Els Segadors y con gritos a favor de la independencia.
En Barcelona, este año se encenderán varias hogueras y pebeteros por diferentes barrios de la ciudad. A medida que la normativa lo ha permitido, se ha estado trabajando con las diversas entidades para organizar las hogueras y verbenas que se podrán ver en varios barrios.
Ritual de San Juan
Como ha explicado el Ayuntamiento, uno de los rituales más distintivos de la noche de San Juan es la Llama del Canigó, un fuego surgido en la cima de este macizo y que en una sola noche se extiende por todos los territorios de habla catalana para encender hogueras. Además, el fuego de la Llama del Canigó nunca se apaga: durante todo el año permanece en el Museo de la Casa Pairal de Perpiñán hasta que, cada 22 de junio, se lleva a la cima del Canigó. A medianoche, el fuego de la Llama comienza el recorrido y se va esparciendo y desdoblando para encender las hogueras de San Juan de centenares de poblaciones.
Este ritual comenzó en 1955 por iniciativa de Francesc Pujades, un vecino de Arles de Tec (Vallespir). Inspirado en el poema 'Canigó' de Jacint Verdaguer, tuvo la idea de encender los fuegos de San Juan en la cima de la montaña y repartir la llama por todas partes. No fue hasta el año 1966 que el fuego pasó la aduana por primera vez y llegó a Vic. Y al año siguiente, en 1967, fue recibido en el Ayuntamiento de Barcelona.
