Como bien describía la película El tercer hombre, con un magnífico Orson Welles en el papel de traficante de penicilina en el mercado negro de la Viena de la posguerra mundial, en las peores crisis siempre hay personas sin escrúpulos.
Es lo que ha descubierto la Policía Nacional en Valencia; donde ha habido intentos por estafar a residencias de ancianos intentando venderles unas vacunas que no tienen.
Situación que ha llevado a este cuerpo a alertar a todas las residencias para que no caigan en la trampa.
El sistema de la estafa, según ha explicado en una nota la policía, consiste en telefonear a los centros afirmando que "en breve" llegaría una remesa de vacunas para los residentes y que, para poder materializar la entrega, era necesario realizar un pago o que, en caso contrario, la residencia sería penalizada por el departamento de Sanidad.
