Sorpresa en la Catedral de Barcelona por el hallazgo de un nido de avispas asiáticas que se ha instalado en el punto más alto del templo, en la parte superior del cimborrio y a los pies de la estatua de santa Elena.
El aviso lo dio Martí Cusó en su cuenta de Twitter el pasado 1 de octubre, en un tuit en el que explicaba que el avispero medía unos 60 centímetros de diámetro y en el que concienciaba del peligro que estos insectos invasores suponen para la biodiversidad autóctona.
Este miércoles ha vuelto al lugar para comprobar que, a pesar del tratamiento insecticida aplicado hace unos días, todavía está lleno de avispas vivas. "En pocos días ellas mismas llevarán el veneno por todo el nido y morirán", ha explicado.
Tras la alerta de la presencia de las avispas en la Catedral, el Ayuntamiento introdujo el pasado viernes 15 de octubre un líquido en el interior del nido que lo dejará inoperativo cuando haga efecto.