El vecindario gana un nuevo espacio comunitario en el Mercado de Sant Antoni

09 de agosto de 2021 a las 11:44h

El esperado espacio vecinal del mercado de Sant Antoni, en el distrito del Eixample, comenzará las obras este otoño. El Ayuntamiento ha aprobado definitivamente el Proyecto ejecutivo del espacio vecinal ubicado en el sótano del mercado y que tiene un presupuesto de 1.430.000 euros. Se trata de una actuación prevista en el Fondo de Inversión de 30M€ acordado entre el gobierno y el grupo municipal de ERC, destinado a proyectos de proximidad en todos los distritos de la ciudad.

Dentro de la remodelación del Mercado de Sant Antoni, y fruto del proceso participativo "Llenemos de vida el Mercado" realizado los años 2016 y 2017 con el vecindario, los comerciantes y los paradistas del mercado, se decidió incorporar un espacio vecinal polivalente dentro del proyecto que lideró Ravetllat Arquitectura. Este espacio vecinal, con una superficie total de 835 m2, estará situado en la planta -1 en contacto con el espacio foso desde donde se produce el acceso principal. En las plantas sótano -2 y -3 dispone de espacios de almacén. La previsión es poder iniciar las obras antes de que termine el mes de octubre y tendrán una duración prevista de 5 meses. Previamente, el Distrito prevé retomar los encuentros con las entidades de jóvenes y del territorio para determinar su gestión. En el nivel principal y como continuidad del espacio foso se sitúa el área de acogida, un espacio polivalente donde se pueden producir pequeños actos o agrupaciones culturales. Es un espacio que se plantea como la continuidad del espacio arqueológico y en este sentido mantiene gran parte de sus características como la altura de techo, las bandejas de instalaciones en el techo, etc. El acceso se llevará a cabo por el núcleo existente en la cabecera del Mercado de la esquina Borrell-Manso, o bien desde los patios de Urgell y Manso y posteriormente accediendo al local vecinal desde el espacio foso de la planta -1. El espacio vecinal cuenta con diversos usos, por un lado el aula de cocina comunitaria, con una intencionada relación con las paradas de fresco del mercado, consta de una gran mesa de trabajo con un espacio de cocción y pila de limpieza, un tabique móvil y plegable permite independizar o incorporar la mesa de trabajo de un espacio de aula pensado para exposiciones audiovisuales o seminarios. Completan este ámbito la despensa, cámaras frigoríficas y un gran banco de trabajo con armarios superiores para todo el utillaje. El espacio para jóvenes, también cuenta con un espacio posterior más protegido, en el que la disposición de mobiliario permite una simultaneidad de actividades y que sea más adaptable a diferentes funciones o usos. Por otra parte, el local de ensayo de música es más hermético y tiene su acceso por la parte posterior mediante una doble puerta, permite diversas posibilidades de ámbitos de interpretación para múltiples ensayos musicales. Éste tiene unas condiciones acústicas exigentes y se ha tratado esta sala con una especial atención para evitar la transmisión del ruido al resto de estancias cercanas, construyendo una caja estanca separada de los elementos estructurales (forjados, pilares y paredes). También se dispone en este mismo nivel de otros espacios para entidades del barrio, una sala de reuniones común y unos lavabos y almacén.