Los bares, restaurantes y cafeterías de nuestro país están cerrados desde hace un mes y medio, sin tener ningún ingreso, pero siguiendo pagando alquileres, proveedores, etc.
Aunque muchos de ellos sufren más por cómo tendrán que volver a abrir sus puertas. El distanciamiento social que perdurará durante mucho tiempo entre la sociedad hará que las cosas no mejoren, y que la demanda no sea la misma que hasta el pasado mes de marzo.
Muchos de ellos están mirando cómo otros países como Dinamarca o Alemania comienzan a abrir, con una ocupación más baja, o poniendo mamparas entre los clientes. Algunos reclaman que una buena opción sería poner un sello de establecimientos seguro contra el Covid-19.