Dos personas han perdido la vida en las carreteras y autopistas catalanas en dos accidentes de tráfico este fin de semana, entre las tres de la tarde del viernes hasta las ocho de la noche de este domingo, según el balance del Servei Català de Trànsit (SCT). El último accidente mortal tuvo lugar el sábado por la noche en la B-151 en Rubí (Vallès Occidental), donde murió un motorista de 30 años. Unas horas antes, en la carretera TV-2231 a la altura de la Secuita (Tarragonès), un hombre de 52 años murió al volcar el remolque del tractor que conducía. En cuanto a la movilidad de retorno de esta tarde de domingo hacia el área metropolitana de Barcelona, las principales afectaciones se han registrado en la C-17 entre Aiguafreda y Canovelles donde se han registrado colas de hasta 17 kilómetros debido a un accidente.
Este domingo también se han hecho retenciones importantes en la C-16 entre Guardiola de Berguedà y Berga (16 kilómetros), en la A-2 entre El Bruc y Abrera (13 km) y en Pallejà y en Sant Andreu de la Barca. En la AP-7 las detenciones se han producido de Llinars del Vallès a la Roca del Vallès (12 km). También se han registrado retenciones en la C-55 en Sant Vicenç de Castellet y en Manresa, en la C-58 en Montcada i Reixac y en la N-340 en Vallirana. Por otra parte, a primera hora de la tarde, unas marchas lentas han provocado retenciones en la AP-7 en L'Aldea y Camarles en sentido norte, e intensidad en la LL-11 en Lleida en dirección Alcarràs.
