Barcelona dedica una calle a la activista vecinal del barrio de la Barceloneta, Emília Llorca

14 de abril de 2021 a las 17:09h

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha participado este mediodía en el acto de descubrimiento de la placa de la calle de Emília Llorca Martín, en el barrio de la Barceloneta. El nombre de Emília sustituye al del Almirante Aixada en el nomenclátor de la ciudad de Barcelona en el marco de la política de feminización de los espacios públicos de la ciudad.

El acto ha contado con la participación de la alcaldesa; el concejal de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Rabassa; familiares de Emília Llorca; y la ex concejala del Ayuntamiento de Barcelona y activista vecinal, Gala Pin, entre otros. Esta iniciativa se enmarca en el programa de actividades de la Primavera Republicana, que se celebra entre los días 13 y 18 de abril. Emília Llorca Martín nació en la calle Pescadors número 49 de la Barceloneta el 12 de junio de 1948. Hija de una familia de la Barceloneta, su padre trabajaba en el astillero Vulcano y ella fue a la Escuela Virgen del Mar. En 1970 se casó y se mudó al número 52 de la misma calle Pescadors. En 1988, Llorca y la Comisión de Fiestas de la Calle Pescadors comienzan a organizar fiestas para el barrio y a recuperar algunas perdidas, como la del Entierro de la Sardina o la Castañada. A raíz de la Comisión de fiestas, Emília se hizo muy popular en la Barceloneta y comenzó a involucrarse en problemas que afectaban a los vecinos y vecinas del barrio. La primera vez que Emília Llorca se implicó en luchas políticas del barrio fue a principios del 2000, con los problemas que tenía lo que ahora conocemos como CAP Barceloneta y las colas que se creaban por la falta de funcionamiento de la cita previa. Después de varias campañas lograron que se instaurara el sistema de cita previa. Otro reclamo vecinal en el que tomó parte fue en la recuperación de la Escuela Mediterránea (antigua escuela Lepant) y que debido a su mal estado, fue derribada en 2007. En 2005 crean la Asociación de Vecinos de la Òstia con la que se quiere hacer frente a las primeras expulsiones de vecinos fruto de la especulación. Emília Llorca se erigió como una de las primeras activistas vecinales para proteger el barrio y a sus vecinos y vecinas. Uno de los momentos en que Llorca y la Asociación de Vecinos se movilizaron más fue para detener el Plan de Ascensores aprobado en 2007. Este plan quería poner ascensores en cada finca de la Barceloneta y esto implicaba la desaparición de muchos pisos y la consiguiente expulsión de muchas familias. Se unieron con Miles de Viviendas y lograron que el Plan no se llevara adelante. Emília Llorca tuvo la capacidad de hablar y preocuparse por todos, de poder liderar tanto luchas como celebraciones vecinales y entender que el barrio son sus vecinos y vecinas. Murió en Barcelona el 8 de diciembre de 2009.