Barcelona celebra un Sant Jordi atípico sin paradas en la Rambla por las obras, que se prevé que estén acabadas antes de la diada del próximo año.
Por eso, la principal novedad de este año en la capital catalana es el traslado de los puestos de este paseo icónico a otros lugares de Ciutat Vella, concretamente, al Portal de l’Àngel, la plaza Nueva y la plaza de la Catedral hasta Via Laietana.
A pesar de ello, se mantienen los puestos de libros y rosas en una docena de espacios de siete distritos. Por otro lado, toma impulso el espacio dedicado a la literatura infantil y juvenil y el cómic en el paseo de Sant Joan.
La alternativa de pasar de la Rambla a espacios de Ciutat Vella fueron descritos por el presidente Gremio de Libreros, Èric del Arco, como una muestra "de la adaptación del sector". "Es algo temporal, pero quién sabe si ha llegado para quedarse", opinó.
Así, en la capital catalana hay este jueves 425 paradas: 364 de libros – 257 de las cuales con firma de autores – y 61 de flores. A todas estas paradas hay que añadir las ciento treinta paradas de librerías delante del establecimiento.