El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado provisionalmente la Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) que permite ubicar el futuro Parque de Bomberos del Eixample en la avenida de Sarrià, en la confluencia con las calles del Comte d’Urgell y Londres. La propuesta ha salido adelante con los votos favorables del gobierno del PSC, BComú y ERC, la abstención de Junts y los votos contrarios de PP y Vox.
El proyecto prevé el traslado del actual cuartel, situado en el Parque Joan Miró, a un nuevo emplazamiento definitivo que, según el consistorio, permitirá mejorar la respuesta operativa dentro del área de servicio del distrito. A pesar de la aprobación inicial, las obras no comenzarán hasta el 2028 y la puesta en funcionamiento del nuevo parque no se prevé hasta el 2030.
El concejal del Eixample, Jordi Valls, ha destacado que los cambios urbanísticos permiten resolver un problema histórico y dotar al distrito de un cuartel “moderno e integrado en el tejido urbano”. Valls también ha subrayado el valor estratégico de la modificación, ya que desbloquea otros proyectos como la construcción definitiva de la Escola Entença, la ampliación del CAP Casanovas y la transformación del espacio de la Model, a la vez que permite liberar más de 2.300 m² de zona verde en el Parc Joan Miró.
El nuevo Parque de Bomberos se ubicará en un solar triangular en la avenida de Sarrià. La planificación prevé un equipamiento de 2.360 m² de suelo y 4.200 m² de techo sobre rasante, con planta baja, altillo y dos plantas piso. En la misma parcela también se construirá un edificio terciario de hasta seis plantas, destinado principalmente a oficinas y usos comerciales, con el objetivo de financiar parcialmente la operación.
La MPGM también contempla una importante reordenación de zonas verdes en el entorno, con la creación de dos nuevos jardines interiores de manzana y la ampliación de la plaza Marcos Redondo. En conjunto, el verde urbano pasará de 4.327 m² a 8.105 m². Además, se prevé la pacificación de la calle Borrell entre París y Londres y la ampliación de aceras en la avenida de Sarrià y en la calle de Urgell.
Una vez finalice la tramitación urbanística y la reparcelación de los terrenos, se podrá avanzar en el calendario previsto para la construcción del nuevo equipamiento de Bomberos y la transformación global de este ámbito del Eixample, que se considera una de las principales operaciones urbanísticas de la zona en los próximos años.
