El centro de Barcelona ha sido el escenario este sábado por la tarde de una manifestación multitudinaria convocada por Unidad Contra el Fascismo y el Racismo (UCFR), junto con aproximadamente 160 organizaciones sociales, con el objetivo de denunciar y combatir tanto el racismo como las ideologías fascistas. La concentración comenzó puntualmente a las 17:15 horas en la esquina del paseo de Gràcia con Gran Vía, desde donde los participantes avanzaron hasta la plaza Idrissa Diallo.
Lectura del manifiesto y homenaje a víctimas del racismo
Al finalizar la marcha, bajo el lema "Queremos acabar con el racismo y el fascismo", se programó una lectura pública de los nombres de diversas personas que han perdido la vida como consecuencia directa del racismo en diferentes contextos. Posteriormente, se hizo una declaración institucional contra la xenofobia y las actitudes fascistas, reafirmando la necesidad de una respuesta social conjunta.
En una comparecencia previa a los medios, Iolanda Maurici, representante de UCFR, subrayó que esta movilización es una reacción necesaria ante "la escalada creciente y preocupante de la extrema derecha". Maurici criticó duramente la aprobación reciente en el Parlament catalán de una normativa sobre deportaciones que calificó como "una réplica exacta" de los mecanismos implementados durante la administración Trump. Además, reclamó expresamente la regularización administrativa para todas las personas migrantes sin excepción.
La portavoz también destacó que esta manifestación pretende ser un punto de encuentro unitario para demostrar que "somos mayoría" frente a los discursos discriminadores: "¡No pasarán!".
Amenazas globales según los organizadores
La organización ha alertado sobre un contexto mundial marcado por una crisis multifacética descrita como "grave y muy preocupante", donde se observa un aumento simultáneo de los discursos favorables a los conflictos bélicos. Según UCFR y otras entidades colaboradoras como SOS Racismo o Regularización Ya, estas amenazas incluyen no solo guerras activas y genocidios sino también un incremento notable del racismo institucionalizado, así como formas exacerbadas de machismo y LGTBIfobia.
Además, han puesto énfasis en la paradoja que supone ver cómo multimillonarios continúan enriqueciéndose mientras perpetrar abusos impunes contra menores —un fenómeno calificado de "obsceno". Estas cuestiones se inscriben dentro de un marco global afectado por el colapso climático.
Punto de vista de los activistas antirracistas
David Karvala, miembro destacado de UCFR, ha señalado que a pesar de la sensación de omnipresencia atribuida a la extrema derecha en algunos ámbitos mediáticos o políticos, esta representa solo una minoría cuantitativa. En cambio, ha asegurado que "nosotros somos mayoría", refiriéndose a los colectivos antifascistas y antirracistas.
Por otro lado, Vicky Columba desde Regularización Ya ha puesto de relieve que los migrantes son estigmatizados como "el enemigo" principal actualmente. Esta situación obliga según ella "a salir a la calle reiteradamente" para exigir justicia social realizable más allá de acciones caritativas. Columba también ha lamentado que todo este movimiento aún no tiene presencia ni visibilidad adecuada ni en los medios ni en los espacios institucionales.
Importancia simbólica del recorrido final
La manifestación se clausuró en la plaza Idrissa Diallo, un lugar cargado de simbolismo para el movimiento antirracista barcelonés. Esta plaza rinde homenaje a Idrissa Diallo, joven guineano nacido en 1990 que murió en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) Zona Franca en el año 2012 después de haber sido detenido cuando intentaba acceder irregularmente a España cruzando Melilla en diciembre de 2011.
Diallo había sido trasladado al CIE con vistas a ser deportado a su país natal, pero dos semanas después de su ingreso urgente hospitalario moría por insuficiencia cardíaca. Su defunción impulsó movimientos sociales importantes contra los centros de internamiento conocidos como 'Tanquem els CIE'.
Convocatorias globales simultáneas contra el fascismo
Esta movilización local forma parte de una jornada internacional coordinada bajo el lema 'Un mundo contra el fascismo y el racismo', conocida por las siglas inglesas WARAF (World Against Racism And Fascism), donde se han previsto unas150 protestas simultáneas distribuidas entre Europa, Sudáfrica, Japón o Malaui durante este mismo día.
En Estados Unidos se han convocado más de 3.000 acciones reivindicativas, agrupadas bajo lemas como 'No Kings', orientadas especialmente contra políticas autoritarias asociadas directamente con el expresidente Donald Trump.