El Ayuntamiento de Barcelona completa la renovación de los pavimentos exteriores en 39 escuelas infantiles municipales para la vuelta de las vacaciones de Navidad. Esta actuación refuerza el compromiso de la ciudad con la calidad, la prevención y el bienestar de los niños. El proyecto, impulsado por el Institut Municipal d’Educació de Barcelona (IMEB), ha supuesto una inversión de 1,3 millones de euros.
En los últimos meses, se había detectado una cierta preocupación por parte de la comunidad educativa relacionada con el envejecimiento natural de los pavimentos de caucho instalados hace años, ya que con las altas temperaturas del verano y el desgaste del material, podrían desprenderse pequeñas partículas insalubres si los niños más pequeños lo ingerían jugando de manera involuntaria.
Aunque las inspecciones técnicas realizadas por el IMEB confirmaron que no existía ningún riesgo inmediato para la salud de los niños, de acuerdo con los criterios de precaución, mantenimiento preventivo y mejora continua que sigue la ciudad, se decidió sustituir estos pavimentos por materiales más duraderos, estables y adecuados para el uso intensivo de los patios de las guarderías.
El concejal de Educación, Lluís Rabell, remarca que “con la retirada de suelos de caucho de 39 escuelas infantiles, que ha supuesto un gasto de más de 1.300.000 euros, el IMEB refuerza la seguridad de las instalaciones que acogen a los niños de la ciudad”. El concejal añade que “aunque no se había registrado ningún incidente, el desgaste por envejecimiento de este material, al desmenuzarse, podría haber generado residuos que los más pequeños podrían manipular”. “Hemos seguido, pues, la recomendación preventiva de la Agencia de Salud Pública, respondiendo a la vez a las inquietudes y preguntas de algunas familias”, ha concluido Rabell.
Las guarderías donde se ha llevado a cabo la retirada del pavimento de caucho son: Puigmal, Aurora, Germanetes, Trencadís, Cadí, Leonor Serrano, El tren de Fort Pienc, Carabassa, Guinardó, La Fassina, Portal nou, Sant Medir, Casa dels nens, Montserrat, Barrufets, Albí, Marina, Sant Genís, Aqüeducte, Can Dragó, Xarlot, Londres, Icària, Alchemika, Caspolino, Xiroi, Galatea, El torrent, Pere Calafell, Pau, Colometa, Enxaneta, Tres Turons, El timbal, La verneda de Sant Martí, Pla de Fornells, Bellmunt, L’aliança y El vent.
Los trabajos han incluido la retirada del pavimento de caucho y la instalación de nuevos materiales de calidad —madera, arena o gres— con mejor comportamiento térmico y más durabilidad. En el caso del pavimento de arena, los niños pueden desarrollar los sentidos, la creatividad, la psicomotricidad y la socialización de manera muy versátil. Incluso, la primera infancia puede trabajar la lectoescritura con el juego simbólico.
Paralelamente, se han actualizado los elementos de juego que necesitaban adaptación al nuevo tipo de superficie, sustituyéndolos por juegos homologados para superficies duras que garantizan todas las medidas de seguridad vigentes.
Además, el cambio de pavimento contribuye a mejorar el confort térmico de los espacios exteriores y se complementa con la instalación progresiva de toldos y zonas de sombra, ya incorporados en diversos centros. Siendo este uno de los ejes que se trabaja en el marco de Cunas por el clima.
Con esta actuación, Barcelona continúa invirtiendo en servicios esenciales para la primera infancia y consolida su modelo de guarderías como espacios seguros, cuidados y pensados para el desarrollo integral de los niños, anticipando necesidades y reforzando la confianza de las familias.