Barcelona ha sido seleccionada como una de las 24 ciudades ganadoras del Bloomberg Philanthropies Mayors Challenge 2025-2026, una convocatoria global que impulsa soluciones innovadoras en el ámbito de los gobiernos municipales para mejorar la calidad de vida urbana. Este certamen ha recibido más de 630 candidaturas, y Barcelona se ha distinguido por presentar un proyecto que propone nuevas maneras de abordar la rehabilitación del parque residencial.
Esta distinción conlleva el otorgamiento de un presupuesto inicial de un millón de dólares, además de asistencia operativa y financiación complementaria para incorporar nuevo personal destinado a escalar el programa Renovation as a Service (RaaS). Esta iniciativa híbrida, que combina servicios digitales y presenciales, tiene como objetivo acelerar la renovación de las viviendas barcelonesas mediante la plataforma digital Re-Habita.
Re-Habita ofrece a los residentes acceso a información técnica sobre los edificios, estimaciones económicas de los posibles trabajos de rehabilitación, opciones de financiación disponibles y todos los documentos necesarios para llevar a cabo los trámites administrativos correspondientes. Además, incorpora un chatbot interactivo para que los usuarios puedan resolver dudas en tiempo real y un sistema que permite hacer seguimiento detallado de los expedientes tramitados. Complementariamente, se mantiene la atención presencial a través de las Oficinas de Rehabilitación municipales, especialmente orientada a los vecinos con dificultades digitales.
La ambición principal del proyecto RaaS es convertir la administración local en un actor proactivo capaz de transformar viviendas obsoletas en hogares saludables y energéticamente eficientes. Para lograrlo, se han desarrollado mecanismos innovadores que incluyen nuevos modelos financieros, formación específica a los administradores de fincas para que asuman funciones mediadoras entre propietarios y profesionales, así como herramientas digitales que simplifican la toma de decisiones colectivas.
Este programa transversal está liderado conjuntamente por la Fundació Bit Habitat —la agencia municipal dedicada a la innovación urbana— el Institut Municipal d’Habitatge (IMHAB) y Barcelona Innovació i Tecnologia (BIT). Según ha manifestado el alcalde Jaume Collboni: seguimos trabajando en garantizar el derecho a quedarse en la ciudad de los barceloneses y barcelonesas. Este reconocimiento nos permitirá reforzar nuestra apuesta por una rehabilitación proactiva que mejore las condiciones habitacionales en todos los barrios.
El impacto global del Mayors Challenge: datos clave sobre los proyectos premiados
Esta edición ha seleccionado iniciativas procedentes de 20 países diferentes, representando municipios con más de 35 millones de habitantes atendidos conjuntamente. Los proyectos finalistas han sido escogidos después de una rigurosa prueba piloto realizada con residentes locales durante diversas fases competitivos donde se han valorado especialmente la innovación, el potencial impacto social y la viabilidad operativa.
De entre las ciudades participantes destacan capitales internacionales como Budapest (Hungría), Toronto (Canadá), Río de Janeiro (Brasil) o Fukuoka (Japón), así como otros municipios emergentes como As-Salt (Jordania) o Kanifing (Gambia).
Los gobiernos locales más eficaces son aquellos capaces de abordar retos complejos con creatividad y audacia —asegura Michael R. Bloomberg—. El Mayors Challenge contribuye decisivamente para que estas ideas se materialicen exitosamente.
Ahora Barcelona dispondrá de los recursos necesarios para desplegar el piloto del RaaS durante los próximos meses bajo codirección institucional entre Fundació BIT Habitat, IMHAB y BIT. La expectativa es que este modelo llegue progresivamente a convertirse en un elemento central dentro de la agenda municipal vinculada a políticas de vivienda sostenible.
Se estima que durante los dos primeros años esta intervención podrá beneficiar directamente a más de 9.000 residentes , con una reducción prevista del 40% en el tiempo requerido para que las comunidades lleguen a acuerdos sobre rehabilitaciones colectivas. Esto implicará no solo una mejor calidad habitacional sino también una agilización significativa de los procesos administrativos asociados.