Barcelona quiere salvar una joya olímpica abandonada desde hace 17 años en la Vall d’Hebron

El Ayuntamiento impulsa la rehabilitación de las antiguas instalaciones de tiro olímpico, obra de Enric Miralles y Carme Pinós

18 de junio de 2026 a las 08:31h

Las antiguas instalaciones de tiro olímpico de la Vall d’Hebron, uno de los espacios construidos para los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992, podrían tener una nueva vida después de casi dos décadas de abandono. La comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado una iniciativa presentada por Barcelona en Comú para impulsar la rehabilitación de este conjunto arquitectónico, diseñado por los arquitectos Enric Miralles y Carme Pinós.

El espacio forma parte del legado olímpico de la ciudad, pero a diferencia de otros equipamientos como el Estadio Olímpico Lluís Companys o el Palau Sant Jordi, las instalaciones de tiro han quedado en desuso y en un estado de degradación progresiva, tal como avanza ElNacional.cat. La obra, que llegó a recibir el Premio Ciudad de Barcelona, fue desmontada en el año 2007 a raíz de las obras de la línea 5 del metro. Aunque inicialmente se había previsto encontrarle una nueva ubicación en el plazo de un año, el proyecto nunca se materializó.

Un legado olímpico amontonado en un solar

Desde hace 17 años, parte de las estructuras y plafones del antiguo equipamiento se encuentran amontonados en un espacio adyacente al Parque de la Vall d’Hebron. Con el paso del tiempo, este conjunto arquitectónico ha ido deteriorándose, a pesar de su valor patrimonial y su vinculación con una de las etapas más emblemáticas de la transformación urbana de Barcelona.

La iniciativa aprobada reclama que el gobierno municipal encargue a BIMSA la licitación del proyecto ejecutivo y de las obras con la máxima brevedad. El objetivo es recuperar estas estructuras e integrarlas en los futuros vestuarios y espacio de bar de los campos de fútbol y rugby del CEM Teixonera-Vall d’Hebron.

El acuerdo también pide inscribir la arquitectura olímpica de Miralles y Pinós en el Catálogo de Patrimonio Arquitectónico de Barcelona, en cumplimiento de los acuerdos de distrito aprobados en diciembre de 2023 y marzo de 2026.

Durante la defensa de la iniciativa, el concejal de Comuns Pau González criticó el estado actual del espacio y aseguró que “Barcelona no puede ser capital mundial de la arquitectura mientras deja pudrir el legado olímpico en un solar público”.

Críticas a la gestión del CEM

Después de los Juegos Olímpicos, las instalaciones pasaron a formar parte del ámbito del Centre Esportiu Municipal Vall d’Hebron-Teixonera, donde también se habilitó un campo de fútbol y rugby. Barcelona en Comú ha criticado la gestión de la Fundació Marcet, que desde 2019 gestiona este equipamiento deportivo, y ha denunciado una situación de dejadez acumulada.

Además, según los Comunes, la Sindicatura de Greuges ha concluido en dos ocasiones que se ha vulnerado el derecho a practicar deporte en condiciones óptimas en este ámbito. Con la iniciativa aprobada, la ciudad da un primer paso para recuperar un elemento singular de su patrimonio olímpico y darle un uso vinculado a la actividad deportiva del barrio.